Patricia S. Jones • Edelweiss Ramal

El Pasado y el Futuro de la Enfermería Adventista Es una historia notable - una de coraje, dedicación, innovación, pasión y misión.

Edición Especial

Enfermería Adventista

Nuestro legado

A principios del siglo XX, la enfermería adventista no solo era una importante protagonista en el desarrollo de la enfermería moderna, sino que era también pionera y líder mundial. Por ejemplo, cuando la Dra. Kate Lindsay comenzó la Escuela de Enfermería del Sanatorio de Battle Creek en 1883, tomó como ejemplo el modelo de cuidado y educación de la enfermería que observó unos años antes cuando hacía una especialidad médica en el Hospital Bellevue en la ciudad de Nueva York1. La Escuela de Enfermería del Hospital Bellevue fue una de las primeras escuelas de enfermería en los Estados Unidos basada en el modelo Nightingale. Florence Nightingale y Ellen G. White eran contemporáneas y ambas apasionadas por la salud, la curación y el cuidado de los enfermos. Aunque no hay evidencia de que ninguna de las dos conociera a la otra, la influencia combinada de sus principios dio a la enfermería adventista un comienzo sobresaliente.

A medida que el ministerio de salud de la Iglesia Adventista del Séptimo Día se extendió por todo el mundo, también lo hicieron la enfermería y la educación adventista en enfermería. A menudo se comenzó con el desarrollo de clínicas por parte de médicos y enfermeras, seguido por un pequeño hospital y una escuela de enfermería para capacitar a las enfermeras para trabajar en esa institución. Esto es evidente al observar la historia de dónde y cuándo se establecieron las escuelas adventistas de enfermería fuera de los EE. UU., por ejemplo, en Australia (1898), Sudáfrica (1900), Argentina (1908), China (1921) e India (1925). Desde el principio, los graduados se destacaron por brindar atención integral a las personas y sus servicios tuvieron gran demanda. Según Chapman,2 los graduados de enfermería del Colegio Battle Creek eran reconocidos como excepcionales y "ansiosamente buscados en todas partes del mundo civilizado". Lo mismo sucedió con los graduados de la Escuela de Enfermería del Sanatorio y Hospital de Shanghái y muchos otros programas de enfermería adventistas en todo el mundo.

Ya en 1921, Kathryn Jensen Nelson, una joven enfermera educadora, fue nombrada al Departamento de Médico de la Asociación General para supervisar la enfermería adventista a nivel mundial. Jensen rápidamente desarrolló un sistema de créditos de educación para currículos de enfermería, que hasta ese momento todavía se basaban en el medio hospitalario. Para la época del Informe Goldmark (1923),3 y más adelante el informe Brown/Bridgeman (1953)4, que recomendaban que la educación de enfermería se llevara a cabo en instituciones de educación superior, la enfermería adventista ya se estaba moviendo en esa dirección. El Colegio Misionero Washington en Takoma Park, Maryland, comenzó una carrera de grado en enfermería en 1924 y por primera vez se graduaron alumnos con títulos de grado en enfermería en 1928. El liderazgo visionario de Jensen sirvió de base para la incorporación de la educación de enfermería en la red existente de instituciones educativas adventistas, y una transición prácticamente sin inconvenientes a la educación superior.

Kate Lindsay

Durante todo el siglo XX, la enfermería adventista continuó siendo pionera en el desarrollo de una educación en enfermería innovadora y progresiva. Por ejemplo, en la década de 1970, la Universidad de África Oriental - Baraton en Kenia, desarrolló el primer currículo genérico para obtener el título de grado en enfermería establecido en un medio universitario en el África subsahariana (sin incluir Sudáfrica). Este programa obtuvo una sólida reputación académica y todavía es ampliamente reconocido como de alta calidad en la preparación de enfermeras profesionales. Los graduados de los programas adventistas en Asia y África, y también en todo el mundo con frecuencia obtienen las calificaciones más altas en los exámenes nacionales de sus respectivos países.

Nuestro futuro

En el año 2010, la atención médica y la educación de los profesionales de la salud comenzaron una nueva era. En los EE. UU., se inició con el informe del Instituto de Medicina (2011)5 y la Comisión Carnegie (2010).6 A nivel mundial, se comenzó con la Comisión Mundial sobre Educación de Profesionales de la Salud para el Siglo XXI.7 Los tres informes pidieron cambios en la educación de los profesionales de la salud que constituirán un desafío para los educadores adventistas en años venideros. El informe global pidió una "nueva visión" para transformar la educación de profesiones de la salud (incluida la enfermería) en todos los países, ricos y pobres. La situación fue descrita como una "crisis a fuego lento" exigiendo que la educación en los profesionales de la salud del siglo XXI sea transformadora, basada en equipos, e interdependiente.

Dado nuestro historial de haber sido pioneros en el siglo XX, ¿cómo responderá ahora la enfermería adventista a este nuevo desafío? ¿Seguiremos siendo líderes en esta nueva etapa? ¿Seguiremos siendo apasionados, innovadores y futuristas en nuestro enfoque para educar profesionales de enfermería? La educación que brindamos, ¿transformará las vidas de los estudiantes y los preparará para ser agentes de transformación en el cuidado de la salud? ¿Podemos innovar al demostrar tener educación y práctica interprofesional? ¿O tomaremos el camino fácil y continuaremos con nuestros enfoques separados en detrimento de una atención médica más efectiva?

A medida que consideramos estos desafíos, nuestra red global de escuelas adventistas de enfermería continúa expandiéndose rápidamente, sumando ahora un total de 76, desde Papúa Nueva Guinea hasta África, Asia, América del Norte y del Sur. La escasez mundial de enfermeros asegura la demanda de educación de enfermería, y las universidades adventistas de todo el mundo están rápidamente agregando enfermería a sus ofertas académicas. En muchos de estos colegios y universidades no existe el antecedente como institución adventista del cuidado de la salud, ni tradición de enfermería adventista sobre las cuales construir. Si bien estos nuevos programas siguen fielmente los estándares de acreditación del gobierno, es posible que haya muy poco que sea identificable como adventista aparte del requerimiento de cursos de religión.

Estas condiciones generan preguntas vitales como "¿Qué tiene de especial la educación y la práctica de la enfermería adventista?" y "¿Cuál es nuestra misión?". Este número de JOURNAL incluye la investigación de Jones y Ramal, et al. en las que participaron 212 enfermeros y educadores de enfermería en 33 países y 10 de las 13 divisiones mundiales de la iglesia. De ellos aprendimos lo que describieron como los elementos esenciales de la enfermería adventista, y elaboramos un marco distintivo que puede ser de guía tanto en el proceso educativo como en la práctica de las enfermeros adventistas en la prestación de cuidados. Johnston-Taylor, y Mamier y Ramal discuten la responsabilidad de la iglesia de preparar enfermeras para proveer atención espiritual ética.

Debido a que los requerimientos nacionales y la cultura influyen en el contenido y la estructura de los currículos, Wright y Wosinski tratan los principios del desarrollo curricular que son relevantes más allá de los límites geográficos y culturales. A medida que la educación a distancia sustituye la instrucción presencial, el interrogante de cómo transformar la vida de los estudiantes mediante la integración de la fe y el aprendizaje a través de Internet se vuelve aún más urgente. La necesidad de estudios de posgrado para prepararse para la práctica avanzada, la investigación o la enseñanza presenta un desafío complejo con muchos caminos diferentes a tomar. Lloyd, Gadd y Bristol describen estas opciones.

La enfermería adventista continúa siendo una fuerza dinámica para el cambio en la iglesia y en el mundo. La pregunta, sin embargo, sigue siendo: ¿volveremos a ser líderes del cambio? ¿Estamos listos para desarrollar e involucrarnos en una educación transformadora e interdisciplinaria mientras mantenemos nuestro enfoque y valores distintivos? La naturaleza global de nuestra gran y diversa red nos presenta la oportunidad de ser un sistema dinámico y conectado a nivel mundial que se basa en un legado excepcional, una misión compartida y una pasión por el servicio.

Nuestra herencia nos convoca a demostrar valor, compromiso e innovación al considerar estos problemas. Nuestra respuesta debe ser igualmente apasionada.

Patricia S. Jones

Patricia S. Jones, PhD, RN, FAAN, es Profesora Emérita Distinguida de la Escuela de Enfermería de la Universidad de Loma Linda, y Directora Asociada del Departamento de Ministerios de Salud de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día en Silver Spring (Maryland, Estados Unidos). La doctora Jones también ha enseñado en la Universidad Adventista de las Filipinas, el Colegio Terciario Adventista de Hong Kong, y la Universidad Vanderbilt. Completó un título de grado en enfermería en el Colegio Terciario de Walla Walla, una maestría de la Universidad Andrews, y títulos de maestría y doctorales de la Universidad Vanderbilt en Nashville (Tennessee, Estados Unidos).

Edelweiss Ramal

Edelweiss Ramal, PhD, RN, ha sido educadora en enfermería durante 40 años, 25 de ellos entre México y Botsuana, y 15 en los Estados Unidos. Actualmente es docente en las carreras de posgrado de enfermería de la Universidad de Loma Linda.

Las coordinadoras de este número especial, Patricia S. Jones, PhD, RN, FAAN y Edelweiss Ramal, PhD, RN reconocen la contribución de Carla Jones, PhD, de la Universidad de Colorado, por leer versiones previas de algunos de estos manuscritos. Las Dras. Patricia S. Jones y Edelweiss Ramal asumieron la responsabilidad de planificar este número con entusiasmo y visión, desde la selección de temas y la búsqueda de autores hasta la recomendación de revisores y el aporte de opiniones y comentarios a las preguntas. El equipo editorial de JOURNAL expresa su más sincero agradecimiento por su asistencia durante la planificación y producción de este número.

NOTAS Y REFERENCIAS

  1. Muriel Elizabeth Chapman, Mission of Love. A Century of Seventh-day Adventist Nursing (Hagerstown, Md.: Review and Herald, 2000), 1-3.
  2. Ibid., 2.
  3. Josephine Goldmark, Nursing and Nursing Education in the United States: Report of the Committee on the Study of Nursing Education (New York: Macmillan Co., 1923).
  4. Margaret Bridgeman, Collegiate Education for Nursing (New York: Russell Sage Foundation, 1953); Esther Lucile Brown, Nursing for the Future (New York: Russell Sage Foundation, 1948).
  5. The National Academies of Sciences, Engineering, and Medicine, The Future of Nursing: Leading Change, Advancing Health (Washington, D.C.: Institutes of Medicine, 2011): http://nationalacademies.org/hmd/reports/2010/the-future-of-nursing-leading-charge-advancing-health.aspx.
  6. Patricia Benner et al., Educating Nurses: A Call for Radical Transformation (San Francisco: Jossey-Bass, 2009).
  7. Julio Frenk et al., “Health Professionals for a New Century: Transforming Education to Strengthen Health Systems in an Interdependent World,” The Lancet 376:9756 (December 4, 2010): 1.923-1.958.