¡Rrring! El sonido del timbre de apertura señala el comienzo de un día típico de escuela. Las puertas de la escuela se abren de par en par, y las risitas de los niños llenan los pasillos mientras se apresuran a llegar a sus salones de clase. Los maestros permanecen en la entrada de los salones saludando a los estudiantes, indicándoles guardar sus pertenencias para comenzar las tareas del día. Los niños abren sus mochilas y colocan sus artículos personales en sus casilleros, cajones o escritorios, mientras parlotean sin cesar con sus compañeros.

“¿Qué vamos a hacer hoy, maestra?”, pregunta curioso un estudiante.

“Bueno Teddy”, comienza a responder la maestra, “Tú sabes dónde hallar la respuesta a esa pregunta”.

“Oh sí”, concuerda Teddy. “Me olvidé de mirar la lista diaria en la pizarra”.

Teddy echa un vistazo al cronograma de tareas colocado en el frente de la clase. Entonces mira la lista de objetivos organizados por asignatura (véase en el Apéndice un ejemplo del cronograma de clases). Todo el día de clase está organizado en el cronograma. Durante el día, se cubrirá matemática, ciencias, estudios sociales, lectura y escritura por medio de una diversidad de materiales, desde libros y periódicos, a videos y sitios web. Los estudiantes a menudo esperan con ansias tener un descanso de las asignaturas académicas, durante los períodos que cubren educación física, música y arte.

Para todos los estudiantes, y específicamente para aquellos con necesidades especiales de aprendizaje, la enseñanza va desde el timbre de entrada al de salida, y es un esfuerzo conjunto de parte de los administradores, docentes, personal de mantenimiento y oficina, bibliotecarios, personal del comedor estudiantil y voluntarios para mantener a todos los estudiantes involucrados en sus tareas a lo largo de cada día y semana del año escolar. Lo mismo se aplica a una escuela pequeña con solo uno o dos maestros y donde el director también enseña; sin embargo, el sistema de apoyo incluye padres voluntarios, comunidad, asistentes docentes y otros que brindan ayuda. Se requiere todo el personal de una escuela, sea grande o pequeño, para educar a un estudiante. La frase “Se necesita toda una aldea para criar a un niño” refleja con exactitud lo que sucede en muchos salones de clase del mundo.

Algunos estudiantes requieren más tiempo o ayuda para comenzar o completar las tareas. Otros requieren de herramientas o materiales de enseñanza especializados que les permitan acceder y completar tareas académicas. Puede que esos estudiantes requieran también ayuda formal para la educación especial.

Globalmente, se estima que aproximadamente 1600 millones de estudiantes han sufrido una interrupción de su educación y pasado a plataformas en línea; sin embargo, esta cifra no incluye a estudiantes que tienen necesidades especiales de aprendizaje y necesidades físicas particulares, aquellos que “son marginados, están en desventaja o permanecen ‘invisibles’ dentro de los sistemas educativos”.1 Según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), aproximadamente el 15 por ciento de la población mundial vive con discapacidades que pueden afectar su vida diaria si no existe algún tipo de intervención, y esto incluye a niños y jóvenes que asisten a instituciones educativas. Menos del diez por ciento de los países tienen leyes que apoyan la educación para todos los estudiantes. 2 La UNESCO, en colaboración con la Red de Acción Global Sobre la Discapacidad (GLAD), ha hecho un llamado a los gobiernos para que pongan la educación en línea a disposición de todos los estudiantes, mediante el uso de métodos probados y adaptarlos al plan de estudios para satisfacer las necesidades de estudiantes. También han hecho un llamado a los gobiernos para que brinden apoyo a los educadores y las familias, de manera que estas necesidades puedan verse satisfechas.3

En los Estados Unidos, las escuelas públicas tanto pequeñas como grandes, tienen acceso a profesionales responsables de diversos recursos dentro del sistema de educación pública. Cuando los estudiantes necesitan ayuda extra con las tareas, hay especialistas disponibles que trabajan con ellos para garantizar que los estudiantes comprendan y satisfagan sus objetivos académicos. Estos servicios de apoyo son financiados públicamente.

El Acta de Educación del 2004, para Individuos con Discapacidades en los Estados Unidos (IDEA), estuvo diseñada para garantizar que los niños con discapacidades que asisten a las escuelas públicas reciban una “educación gratuita y apropiada”.4 Otros países cuentan con programas gubernamentales similares que exigen el apoyo a los estudiantes con necesidades especiales.5 IDEA delinea las pautas y los procedimientos ayuda a instituciones para identificar y desarrollar Planes de Educación Individualizados (IEP), a fin de beneficiar a estudiantes con necesidades especiales alcanzar el máximo progreso académico. Un IEP detalla los apoyos, modificaciones y los arreglos adicionales que podría necesitar un estudiante para ayudarlo a navegar con éxito los objetivos y expectativas de la clase.

No obstante, estas regulaciones no se aplican a niños matriculados en escuelas privadas, dado que ellas no están incluidas en las pautas de la IDEA.6 Sin embargo, las escuelas privadas de los Estados Unidos están sujetas al Artículo 504 de la ley de derechos civiles. El Artículo 504 defiende el derecho de los niños con discapacidades de tener acceso igualitario a la educación y los protege de la discriminación.7 Bajo este mandato, se requiere que las escuelas privadas brinden modificaciones, arreglos y oportunidades (por ej., tiempo adicional para los exámenes, asistencia tecnológica, rampas, tutores, etc.) que contribuyan al éxito del niño.8 Mediante un programa denominado Child Find,9 se requiere que los distritos de escuelas públicas identifiquen a los niños en el distrito que podrían necesitar servicios, incluyendo a los niños que asisten a las escuelas públicas, privadas y de iglesia, y a los niños dentro de los distritos escolares designados que son educados en sus hogares. Como resultado, los estudiantes de las escuelas privadas pueden acceder a servicios pagos por los fondos públicos una vez que sean evaluados por un equipo de profesionales (por ej., docentes de educación especial y general, especialistas, y los que ofrecen servicios relacionados). Esta evaluación resulta en lo que se denomina Plan de Servicio Individualizado (ISP), que describe los arreglos y las modificaciones que necesita el niño. La financiación de los ISP es limitada, dado que la mayoría de la financiación va dirigida para atender a los estudiantes matriculados en las escuelas públicas.

A pesar de la disponibilidad de fondos, una vez identificado que el niño necesita atención, se requiere que las escuelas privadas y los educadores brinden todas las herramientas, estrategias, arreglos y modificaciones que se necesitan para garantizar que los estudiantes accedan al plan de estudios de educación general según aparece delineado en el ISP.10 Un ejemplo de un arreglo de ISP podría ser que el estudiante necesite tener notas manuscritas o impresas antes o después de las discusión o la presentación en la clase. Por ejemplo, si el docente está presentando una lección sobre los planetas del Sistema Solar, entonces este tiene que brindar acceso a copias de notas de discusión, una guía de estudio, o una copia de notas que tomaron sus compañeros de la lección.

Aprender durante la pandemia

No obstante, ¿qué sucede con estos procedimientos durante una pandemia?11 ¿Qué se puede hacer para garantizar que se satisfagan las necesidades de los estudiantes, y de qué manera pueden ayudar las escuelas a los padres a satisfacer las necesidades de sus hijos? ¿Cómo le explican los padres y docentes a los niños que ya no van a ir a la escuela para tener clases allí? ¿Cómo les ayudan a hacer frente a los temores sobre el coronavirus, una cuarentena sin precedentes, y la posible reapertura virtual del siguiente año escolar?12

Desafortunadamente, como ahora sabemos, puede que el día escolar normal no regrese por cierto tiempo; ha comenzado una “nueva normalidad”. Los administradores y los docentes han trabajado con ahínco detrás de los telones para transformar sus salones de clase en zonas de enseñanza virtual. Esto significa que los padres y las familias también han tenido que ayudar a  los niños a adaptarse a esta nueva normalidad. Aunque los salones de clase, los laboratorios, los recesos y los viajes de estudio pueden parecer muy diferentes durante la escuela virtual, aún tiene que llevarse a cabo la enseñanza y el aprendizaje. Los docentes que tienen estudiantes que están luchando, que requieren ayuda adicional, o tienen una ISP, tienen que trabajar en colaboración con los padres e individuos responsables de la enseñanza en el hogar para garantizar que se suplan las necesidades de aprendizaje de los estudiantes. ¿Cómo pueden los docentes brindar apoyo adicional a los padres que ayudarán a los estudiantes a cumplir con los requisitos de su ISP en el salón de clases en su hogar?

Para muchos padres, la “nueva normalidad” de tener que ser también docentes ha creado un sentimiento de frustración y estrés tanto para ellos como para los estudiantes. Los docentes y los padres que trabajan juntos pueden ayudar a reducir el estrés en los estudiantes y colaborar a navegar el salón de clases en línea y virtual usando estrategias y técnicas ya probadas. Estas estrategias también son efectivas en el caso de los estudiantes que se encuentran en un sistema a base de papel y que no están accediendo a la institución por medio de plataformas virtuales. Mantener una rutina diaria regular, establecer un marco de aprendizaje académico, crear cronogramas visuales, usar estrategias para responder a las necesidades visuales y motivar la socialización entre sus compañeros, constituyen maneras simples y efectivas en las que docentes y padres crean ambientes positivos de aprendizaje que brinden apoyo adicional a los estudiantes al navegar sus tareas escritas y en los salones de clase durante el aprendizaje remoto.

Rutinas

La mayoría de los estudiantes se benefician al llevar una rutina regular. Para estudiantes que tienen necesidades especiales de aprendizaje, mantener rutinas es clave para disfrutar de un día exitoso. Durante este tiempo de cuarentena, de enseñanza híbrida y cambios frecuentes, los docentes pueden comunicar a los padres que es vital que los estudiantes mantengan una rutina regular. Los estudiantes registrados en el aprendizaje en línea tendrán un comienzo y una finalización del día regulares; algunas instituciones puede que reduzcan el número de tiempo de clases en línea para no abrumar a los estudiantes con tanto tiempo frente a la pantalla. Para los estudiantes en el hogar, donde la enseñanza es facilitada mayormente por un padre u otro individuo responsable de ella, deberían mantenerse estas rutinas (véase Recuadro 1: Consejos para padres). Los estudiantes podrán concentrarse mejor cuando tengan rutinas que sean similares a las que desarrollan en la escuela.

Cronogramas visuales

El día de un estudiante está lleno de rutinas. La mayoría de los docentes publican el cronograma diario en el salón de clases. Los estudiantes con necesidades especiales de aprendizaje pueden tener un cronograma visual publicado en el salón de clases o en sus escritorios. Los cronogramas visuales son usados para brindarles una rápida referencia de cómo será el día. Esta estrategia es útil durante la enseñanza en línea, dado que los docentes aún pueden publicar el cronograma virtual y a menudo hacer referencia a él durante toda la clase. Esta ayuda visual brinda al estudiante una mirada rápida del día. Repasar el cronograma al comienzo y al final de la sesión virtual puede ayudarlos a mantenerse concentrados y dedicados a su tarea.

Los docentes pueden facilitar una copia de este cronograma a los padres y ubicarlo en un lugar destacado en el hogar, donde sea fácilmente visible. Cada día, los padres pueden reforzar lo que el docente ha hecho al repasar el cronograma antes del día y al final del mismo. Esta es una buena manera de ayudar a los estudiantes a procesar y prepararse para el día siguiente, y ser un punto de apoyo para ayudarlos a reconectar. Puede hacerse fácilmente cronogramas visuales usando imágenes de revistas, objetos reales (cajas de jugo, lápices de cera, etc.), o imágenes impresas de celulares y colocarlas en fichas o notas. Para los estudiantes más grandes, se pueden escribir actividades en la ficha en lugar de usar imágenes. Para algunos estudiantes, esto puede ayudar y permitirles algún aporte para diseñar o preparar el cronograma. Hay ejemplos de cronogramas e imágenes visuales que pueden hallarse en línea (véase el Apéndice por enlaces de ejemplos de cronogramas visuales).

Recesos

Al preparar un cronograma de clase virtual, los docentes deberían asegurarse de incluir recesos frecuentes y tiempo para almorzar. Los recesos planificados de antemano brindan a los estudiantes una oportunidad de apartar tiempo para la concentración intensa. Los padres o facilitadores de la enseñanza en el hogar deberían también incluir recesos planificados de antemano durante el período en que el estudiante no se encuentra en la clase virtual planificada. Una manera efectiva de hacer esto es coordinar recesos para que haya una interferencia limitada con los requisitos del trabajo de los padres (véase el Recuadro 2: Ideas para los recreos o “recesos”).

Marco de la clase

El diseño del ambiente de clase virtual puede marcar una gran diferencia para los estudiantes que tienen dificultad en enfocarse, distraerse fácilmente o tienen problemas con los ruidos.13 El ambiente virtual debería tener un marco claro, simple y sin restricciones. Los contenidos deberían proyectarse usando fuentes de gran tamaño, en negrilla y con marcado contraste sobre fondos lisos, para que pueda leerse con facilidad. Si prepara videos, incluya leyendas. El salón de clases virtual requiere que la información sea presentada de tantas formas como sea posible. Por ejemplo, los docentes tienen que planificar el uso del texto, el video, el audio y las imágenes al compartir la información, y permitir que los estudiantes también demuestren el aprendizaje en una variedad de formatos. Existen varios recursos en línea que brindan consejos útiles para crear salones de clase accesibles en línea. Véase Discapacidades, Oportunidades, Trabajo por Internet y Tecnología (DO-IT): https://www.washington.edu/doit/20-tips-teaching-accessible-online-course.

De manera similar, los docentes tienen que motivar a los padres para establecer un salón de clases en el hogar en un espacio dedicado al aprendizaje. La zona designada debería estar libre de distracciones y ruidos excesivos. Si no existe la opción de tener una sala separada, necesitarán trabajar con lo que tengan disponible y hallar un espacio que pueda ser designado como “salón de clases” donde trabajar. Al usar su creatividad, hallarán maneras en que el estudiante sea parte del proceso de establecer ese espacio de trabajo en el lugar adecuado.14 (Véase el Recuadro 3: Sugerencias para el marco de la clase).

Reduzca el impacto del tiempo frente a la pantalla

Una consecuencia inevitable de la pandemia del COVID-19 y su impacto en las instituciones educativas es el aumento del tiempo frente a la pantalla. Según Heather Kelly, “Las familias pueden sentirse impotentes para controlar el tiempo frente a la pantalla destinado para los hijos, especialmente cuando ellos mismo necesitan parte de ese tiempo para hacer su trabajo”.15 Como resultado, las instituciones y los docentes tienen que incluir en sus reglamentos maneras de limitar el tiempo que los estudiantes pasan frente a la pantalla. Algunas instituciones ya están haciendo esto al limitar el número de horas que requiere que los estudiantes estén conectados virtualmente con el docente durante la clase, o implementar un cronograma en bloque que les permita alternar clases durante la semana.16 Esto resulta útil; aun así, más tiempo frente a la pantalla siempre representa un desafío. Sentarse y mirar a la pantalla de la computadora durante largos períodos de tiempo no es bueno para la salud de nadie. Para los niños que tienen necesidades especiales, y sobre todo los que tienen discapacidades visuales,17 demasiado tiempo frente a la pantalla puede causarles fatiga visual e incomodidades físicas tales como cansancio de la vista, entumecimiento del cuello, ojos secos o inflamados, y mareos de naturaleza digital.18 Los docentes pueden sugerir estrategias útiles que los padres pueden usar para ayudar a reducir el impacto negativo de las pantallas de las computadoras en los ojos de sus hijos:

  1. Coloque la computadora o pantalla de manera que el niño tenga que enfocar sus ojos hacia abajo.
  2.  Use una pantalla antirreflejante de ser posible. Estas pueden ser adquiridas fácilmente a un mínimo costo en línea o en cualquier lugar donde se vendan accesorios de computación.
  3. Coloque una pequeña libreta y un bolígrafo junto a la computadora, y anime al niño que aparte la vista de la pantalla con frecuencia y que tome notas o haga garabatos.
  4. Coloque pequeños cubos antiestrés en un recipiente junto a la computadora, para darle al niño algo más que mirar mientras escucha las instrucciones. Esto también podría resultar una distracción, por lo que usted tiene que usar su mejor juicio al establecer maneras de involucrar al niño en la lección sin que este tenga que mirar la pantalla durante largos períodos de tiempo.
  5. Otra sugerencia es limitar el tiempo adicional frente a la pantalla. Encuentre otras actividades que ayuden a descomprimir los momentos dedicados a las tareas académicas. Los jóvenes no tienen que estar sentados directamente frente a la pantalla para ser participantes en la actividad. Coloque las computadoras y herramientas de tal manera que les permita apartar los ojos y el cuerpo, para brindarles descanso del contacto directo con la pantalla de la computadora.
  6. Para más información, véase el Apéndice arreglos en el salón de clases para los estudiantes que tienen desafíos visuales.

Socialización

La socialización es una parte vital de la experiencia educativa y la más difícil de replicar durante la enseñanza a distancia. Hay muchas maneras en que los docentes pueden incorporar la enseñanza cooperativa en el salón de clases virtual, aun si los niños están nerviosos y no quieren hablar durante una clase en línea sincrónica (en vivo). Brindar a los estudiantes la opción de compartir una respuesta grabada mediante un video como tarea en línea puede ayudarles a desarrollar sus habilidades de presentación oral. Hay otras actividades que los docentes pueden llevar a cabo con los estudiantes, tales como fabricar o construir manualidades o proyectos, u hornear o cocinar alimentos. Los estudiantes pueden compartir sus proyectos o productos con sus compañeros o aun con miembros de la comunidad mediante una distribución cuidadosa

 a la puerta de un vecino o mediante una plataforma virtual. Usando Zoom, Google Meet, o alguna de las muchas plataformas en línea para ir a viajes de estudio virtuales o excursiones educativas a través del mundo, es otra manera que tienen los estudiantes de interactuar, aprender juntos y aplicar habilidades académicas que han aprendido en la escuela mientras practican la socialización (véase el Apéndice por Viajes de Estudio Virtuales).

Fuera del salón de clases, los padres, o los que facilitan la escuela en su hogar, podrían considerar la planificación de “encuentros” para que los estudiantes jueguen y lleven a cabo actividades sociales, dado que este es un aspecto importante de la enseñanza a distancia que no debería ser pasado por alto. Existen numerosas aplicaciones que permiten que los jóvenes jueguen y lean libros con sus compañeros, adultos de la comunidad y abuelos. Caribu y Together son dos aplicaciones que permiten a los estudiantes comunicarse a través de la opción Facetime con compañeros que los padres aprueban, para participar de juegos tradicionales tales como las damas, y Conecta 4, así como leer libros juntos con amigos (véase el Apéndice por un enlace a Caribu y Together).19 En el caso de niños menores (por ej., los estudiantes de preescolar), la interacción entre compañeros puede llevarse a cabo usando pequeñas piscinas inflables o duras a una distancia apropiada en un patio trasero o área común. Los estudiantes pueden jugar en sus piscinas, con juguetes propios y hablar entre ellos. Si los docentes y los padres trabajan juntos, pueden producir ideas únicas, divertidas y seguras de socialización.

Conclusión

En muchas partes del mundo, las instituciones educativas aún no están seguras de cual formato de apertura adoptar para el año escolar 2020-2021. Algunas instituciones continua con la enseñanza virtual o remota hasta fines de 2020, mientras que otras han anunciado que comenzarán el año escolar 2020/2021 con la enseñanza presencial (véase el Apéndice por puntos de discusión sobre el coronavirus y el salón de clases).

Las estrategias y la información que brinda este artículo pueden ser usadas a lo largo del año escolar. Mantener organizados a los estudiantes y concentrados en la tarea puede que en un comienzo requiera un trabajo sustancial. Sin embargo, el beneficio a largo plazo ayudará a incrementar su nivel de éxito académico durante estos momentos sin precedentes. Cuando los docentes trabajan con los padres y responsables de la educación en el hogar con el objetivo de producir enseñanza de manera creativa, los estudiantes pueden tener una variedad de experiencias en el salón de clases de su hogar. Ser creativos es la clave para ayudar a todos los estudiantes que se mantengan concentrados y participen de la enseñanza académica, ya sea en la institución educativa o en el salón de clases de su hogar.


Este artículo ha sido sometido a una revisión de pares.

Annie Raney

Annie Raney, EdD, es profesora asociada de inglés en el Colegio Terciario Comunitario de Prince George en Largo, Maryland, Estados Unidos. Además de tener maestría en educación para la lectura de la Universidad Estatal de Bowie en Bowie, Maryland, posee un doctorado en liderazgo educacional de la Universidad Liberty en Lynchburg, Virginia, Estados Unidos. También enseñó durante doce años a nivel primario y medio, y fue profesora de educación de la Universidad Adventista de Washington en Takoma Park, Maryland, durante seis años. La doctora Raney siente pasión por integrar la tecnología al salón de clases y ayudar a sus estudiantes a mejorar sus capacidades de lectura y escritura.

Veronique Anderson

Veronique Anderson, MS-SLP, EdS, es patóloga del lenguaje en Sterling, Virginia, Estados Unidos. Cuenta con 34 años de experiencia educacional como educadora de los niveles preescolares hasta el noveno grado, y de liderazgo tanto en los sectores públicos como privados. Su pasión es trabajar con niños que sufren de autismo, y es una firme creyente en la capacidad que tiene cada niño para aprender.

Citación recomendada:

Annie Raney y Veronique Anderson, “Cómo ayudar a los niños con necesidades especiales durante la pandemia del COVID-19”, Revista de educación adventista 82:3 (Julio-Septiembre 2020): ____.


NOTAS Y REFERENCIAS

  1. UNESCO Bangkok, “Empowering Students With Disabilities During the COVID-19 Crisis”, (4 de mayo de 2020): https://bangkok.unesco.org/content/empowering-students-disabilities-during-covid-19-crisis.
  2. Ibíd., UNESCO Bangkok;  __________, “UNESCO Report on Inclusion in Education Shows 40% of Poorest Countries Did Not Provide Specific Support to Disadvantaged Learners During COVID-19 Crisis”, (23 de junio de 2020): https://en.unesco.org/news/unesco-report-inclusion-education-shows-40-poorest-countries-did-not-provide-specific-support-0.
  3. Red de Acción Global Sobre Discapacidades (GLAD), “General Statement of the GLAD Inclusive Education Working Group in Response to the COVID-19 Crisis”, (2020): https://gladnetwork.net/search/resources/general-statement-glad-inclusive-education-working-group-response-covid-19-crisis; Inclusión de estudiantes con discapacidades en las respuestas de educación durante el COVID-19 (6 de abril de 2020): https://en.unesco.org/news/including-learners-disabilities-covid-19-education-responses; UNESCO, Policy Brief: A Disability-inclusive Response to COVID-19  (Mayo 2020): https://unsdg.un.org/sites/default/files/2020-05/Policy-Brief-A-Disability-Inclusive-Response-to-COVID-19.pdf.
  4. IDEA: Individuals With Disabilities Education Act (n.d.): https://sites.ed.gov/idea/
  5. Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas – Discapacidad, “Disability Laws and Acts by Country/Area” (n.d.): https://www.un.org/development/desa/disabilities/d....
  6. Becky L. Spivey, “Are Special Education Services Available for Students in Private Schools?” HandyHandouts (2020): https://www.handyhandouts.com/pdf/410_SpecEdServic....
  7. Ibíd.; Wrightslaw, “Discrimination: Section 504 and ADA AA”, (6 de enero de 2020): https://www.wrightslaw.com/info/sec504.index.htm#:...
  8. Geri Coleman Tucker, “Six Things to Know About Private Schools and Special Education”, Understood For All, Inc. (2014-2020): https://www.understood.org/en/school-learning/choo....
  9. Wrightslaw, What Is Child Find? (31 de julio de 2018): https://www.wrightslaw.com/info/child.find.index.h...; Andrew M. I. Lee, “Child Find: What It Is and How It Works”, Understood for All, Inc. (2014-2020): https://www.understood.org/en/school-learning/your....
  10. Wrightslaw, Individualized Education Programs (IEPs) (16 de enero de 2020): https://www.wrightslaw.com/info/iep.index.htm; véase también Tucker, “Six Things to Know About Private Schools and Special Education”.
  11. Eleesha Lockett, “What Is a Pandemic?” (Marzo 2020): https://www.healthline.com/health/what-is-a-pandem....
  12. Véase el Apéndice por enlaces sobre cómo analizar la pandemia con los niños. Véase también el artículo de Davenia J. Lea titulado “Supporting the Learning, Growth, and Suc­cess of Our Students in the Face of Trauma”, disponible en https://jae.adventist.org/en/2020.82.2.5.
  13. Liz Krudler, “How to Keep Students’ Attention in a Virtual Classroom Teachers”, Edutopia (16 de junio de 2020): https://www.edutopia.org/article/how-keep-students...; acceso a la informática, “Online Learning Strategies for Students with Disabilities,” (5 de mayo de 2020): https://www.washington.edu/accesscomputing/sites/d....
  14. Terry Heick, “Twenty-two Remote Learning Tips for Parents Helping at Home”, Teach Thought (Julio 2020): https://www.teachthought.com/technology/remote-lea....
  15. Heather Kelly, “Kids Used to Love Screen Time. Then Schools Made Zoom Mandatory All Day Long”, The Washington Post (4 de septiembre de 2020): https://www.washingtonpost.com/technology/2020/09/04/screentime-school-distance/.
  16. Un ejemplo de un cronograma modificado es el plan de reapertura del Condado de Fairfax, Virginia, Escuelas Públicas, “Reopening Schools Plan―Full-time Online Instruction” (2020): https://www.fcps.edu/returntoschool/reopening-schools-plan-complete-information/full-time-online-learning-request. Los lunes, todos los estudiantes participan en un aprendizaje asincrónico e independiente, y los estudiantes con necesidades de aprendizaje en idioma inglés con sus docentes asistentes. De martes a viernes, los estudiantes de primaria de preescolar o primero y segundo grados están en la escuela tres horas por día, o tres horas y media entre los grados tercero a sexto. Estos estudiantes reciben enseñanza sincrónica dirigida por el docente en las asignaturas principales. De ese tiempo, una hora por día está dedicada a las clases extracurriculares tales como música, arte y educación física. Los estudiantes de la escuela media y secundaria poseen un cronograma que alterna asignaturas de martes a viernes. Este cronograma está diseñado para dar a los estudiantes mayor tiempo alejados de la pantalla de la computadora.
  17. Kate Bratskeir, “Eight Physical Risks of Too Much Screen Time” (Noviembre 2015): https://www.huffpost.com/entry/technology-health-p....
  18. WebMD, “What Is Computer Vision Syndrome?” (n.d.): https://www.webmd.com/eye-health/computer-vision-syndrome#1; para mayor información sobre los desafíos de un mayor tiempo frente a la pantalla, véase Heather Kelly, “With Remote Learning, It’s Now Screen Time All the Time”, Washington Post (6 de septiembre de 2020): G1, G4;
  19. Para mayor información sobre cómo proteger a los estudiantes durante la interacción social en línea, véase “Protecting Student Privacy: Learning From COVID-19”, de Annette Melgosa y Ernest Staats, disponible en https://jae.adventist.org/2020.82.2.3.