Jerome Thayer

Treinta años de investigaciones sobre el impacto de las escuelas adventistas en los estudiantes

Este artículo lleva a cabo una revisión de hallazgos claves sobre el impacto de la educación adventista, en estudiantes adventistas, que asisten a escuelas adventistas, con el objetivo de inspirar una investigación continuada y estudios adicionales.

Dado que la Iglesia Adventista del Séptimo Día invierte recursos significativos en la educación primaria y secundaria, es importante determinar qué impacto tienen sus escuelas sobre los estudiantes. Las escuelas tienen un impacto sobre los estudiantes de manera planeada como no planeada. El currículo educacional adventista busca fomentar los blancos y objetivos deseados, pero las escuelas también ejercen un impacto sobre los estudiantes en áreas que no son enseñadas de manera específica en el currículo. Basados en los datos de una investigación hecha entre 1985 y 2014, el presente artículo describe de qué manera la asistencia a una escuela adventista en la División Norteamericana (NAD)1 está relacionada con el logro de blancos y objetivos de la educación adventista.

Elena White2 delineó los objetivos de la educación adventista con amplias pinceladas, enfatizando la amplitud y la profundidad de los resultados deseados. En términos de amplitud, ella hizo un llamado al “desarrollo armonioso de las facultades físicas, mentales y espirituales”.

Ella creía que, en lugar de que las escuelas impartan tan solo “conocimientos técnicos”; los estudiantes deben ser inspirados con “principios de verdad, obediencia, honor, integridad y pureza” y, por sobre todo “que aprendan la gran lección de la vida, la de un servicio abnegado”.3 En términos de profundidad, declara: “El ideal que Dios tiene para sus hijos está por encima del alcance del más elevado pensamiento humano […]. [Tiene que progresar] tan rápidamente e [ir] tan lejos como le sea posible en todos los ramos del verdadero conocimiento”.4

El sitio web del Departamento de Educación de la División Norteamericana contiene la siguiente declaración sobre la filosofía de la educación adventista y sus objetivos curriculares centrales:

  • “La Iglesia Adventista del Séptimo Día reconoce a Dios como la fuente esencial de la existencia, la verdad y el poder. En el principio, Dios creó a su imagen una humanidad perfecta, que luego fue arruinada por el pecado. En su sentido más amplio, la educación es un medio de restaurar la relación original entre los seres humanos con Dios. Las características distintivas de esta cosmovisión adventista, edificada en torno a la creación, caída, redención y recreación, derivan de la Biblia y los escritos inspirados de Elena G. White.
  • “El objetivo de la verdadera educación es restaurar a los seres humanos a la imagen de Dios según fue revelado en la vida de Jesucristo. Solo por medio de la conducción del Espíritu Santo puede lograrse esto. Una educación de este tipo imparte mucho más que conocimiento académico. Fomenta un desarrollo equilibrado de toda la persona, en sus áreas espiritual, física, intelectual y socioemocional, en un proceso que abarca toda la vida. Mediante un trabajo mancomunado, los hogares, las instituciones educativas y las iglesias cooperan con las agencias divinas para preparar a los estudiantes a que sean buenos ciudadanos de este mundo y el venidero.
  • “Los estudiantes escogerán aceptar a Dios como el Creador y Redentor.
  • “Los estudiantes crecerán en el conocimiento y la comprensión de la creación de Dios.
  • “Los estudiantes aplicarán de manera creativa sus conocimientos espiritual, físico, intelectual y socioemocional.
  • “Los estudiantes demostrarán su compromiso con el Creador mediante el servicio a los demás”.5

Estas declaraciones combinan tres elementos: (1) el currículo se basa en las Escrituras y los escritos de Elena G. White; (2) apunta a las áreas tanto espirituales (por ej., cristianas, adventistas) como no espirituales (por ej., mentales, físicas, sociales), y (3) los resultados deseados abarcan los aspectos cognitivos (por ej., el conocimiento, la comprensión, la aplicación), afectivos (por ej., las actitudes y los valores), y conductuales (por ej., el estilo de vida).

El presente artículo revisa informes publicados y no publicados de proyectos de investigación que evaluaron el alcance en el que las escuelas de la División Norteamericana lograron objetivos importantes en la educación adventista. Asimismo, para este artículo se llevaron a cabo análisis secundarios de datos en importantes proyectos de investigación. Los analistas de los estudios referenciados en este artículo recolectaron datos para cientos de variables. Debido a las limitaciones de espacio, aquí solo se mencionan los resultados más importantes y que están directamente relacionados con los objetivos de la educación adventista. Se puede consultar en línea un informe anterior y más abarcante de esta revisión. (Véase https://bit.ly/2ruL41q para una explicación más detallada de los procedimientos de recolección de muestras y datos).6

En este artículo, los resultados educacionales son clasificados en seis categorías, sobre la base de tres áreas (cognitiva, afectiva y conductual), y dos áreas de contenido, de resultados espirituales y no espirituales (mental, físico y social).

Se evalúa hasta qué grado se lograron los resultados de la educación primaria y secundaria adventistas que se indican más arriba (1) para estudiantes adventistas que no habían asistido a las escuelas adventistas, (2) para los que habían asistido a las escuelas adventistas solo parte de su escolaridad, y (3) para los que habían asistido solamente a las escuelas adventistas. Se comparan estudiantes adventistas de escuelas adventistas con estudiantes adventistas que no asisten a escuelas adventistas o en escuelas públicas. Este análisis no evaluará el impacto de los diversos métodos o diferentes experiencias dentro de la educación adventista. Mientras que algunos estudios controlaron otras variables tales como características del hogar, incluyendo afiliación religiosa de los padres, y las características de la iglesia, esos hallazgos no serán presentados en este artículo.

Estudios de investigación

Este artículo analiza 18 estudios o informes de investigación en 12 conjuntos de datos. Se incluyen tanto los análisis originales como los secundarios de conjuntos de datos para este artículo. Seis de los estudios son tesis doctorales con muestras relativamente pequeñas y un enfoque estrecho: Minder (1985), Rice (1990), Epperson (1990), Pawluk (1992 y 1993), Carlson (1996) y Santiago (2014).7 Tres de los estudios incluyeron importantes proyectos de investigación con muestras grandes y un alcance amplio: El Estudio de Retención de los Jóvenes―Dudley (1989), Dudley y Kangas (1990), Dudley (2000) y Thayer (2008); Valuegenesis1―Dudley (1992) y Thayer (2008); y CognitiveGenesis―Cruise, Kido y Thayer (2007), y Thayer (2013).8 Tres de los estudios incluyeron grandes proyectos de varios años con muestras grandes pero un enfoque estrecho―todos llevados a cabo por Thayer (1978), (1992) y (2006).9

Resultados

Se presenta el impacto que tienen las escuelas adventistas sobre los estudiantes con respecto a las variables resultantes en siete secciones: resultados generales, resultados cognitivos espirituales, resultados cognitivos no espirituales, resultados afectivos espirituales, resultados afectivos no espirituales, resultados espirituales conductuales, y resultados no espirituales conductuales.

Se reporta que el impacto de las escuelas de iglesia sobre los objetivos de la educación adventista tiene uno de tres resultados: una relación positiva, una relación negativa o ninguna relación. Una relación positiva significa que los estudiantes adventistas de escuelas adventistas cumplieron los objetivos de la educación adventista a un nivel más alto que los estudiantes adventistas no matriculados en escuelas adventistas (la mayoría de ellos en escuelas públicas), o que los estudiantes con más años en una escuela adventista tuvieron niveles más altos al lograr los objetivos de la educación adventista que los que pasaron menos años en una escuela adventista. Una relación negativa significa que los estudiantes de escuelas adventistas cumplieron los objetivos de la educación adventista a un nivel más bajo que los estudiantes adventistas que no asisten a escuelas adventistas, o que los estudiantes con más años en una escuela adventista tuvieron niveles más bajos al lograr los objetivos de la educación adventista que los que pasaron menos años en una escuela adventista. No hay relación significa que no hubo diferencia al momento de alcanzar los objetivos de la educación adventista entre los estudiantes adventistas de escuelas operadas por la iglesia y estudiantes adventistas en las escuelas no adventistas, o entre los estudiantes adventistas con más años en las escuelas adventistas y los que habían pasado menos años en las escuelas adventistas.

Resultados generales

Dos grandes proyectos de investigación se ocuparon de un gran número de sujetos y una amplia gama de variables relacionadas con los resultados educacionales deseados: Valuegenesis1 y el Estudio de Retención de los Jóvenes. En este artículo se informan cinco análisis de estos proyectos de investigación.10 Dudley y Thayer11 informaron sobre el estudio de Valuegenesis1 y Dudley y Kangas, Dudley y Thayer12 informaron sobre el Estudio de Retención de los Jóvenes.

Ambos estudios hallaron resultados mixtos. En algunos resultados, hubo una correlación positiva entre la educación adventista; pero en muchos otros, no hubo relación alguna. Solo dos variables favorecieron a los estudiantes adventistas que no asisten a escuelas adventistas, acción social y preocupación social. En la mayoría de las variables, hubo una relación más fuerte entre los resultados deseados y la asistencia a una escuela secundaria adventista con respecto a la asistencia a escuelas primarias adventistas.

El impacto de la educación adventista en los resultados espirituales cognitivos

Solo un estudio se ocupó del impacto de la educación adventista sobre los resultados espirituales cognitivos: Thayer (1992).13 El rendimiento estudiantil en los resultados cognitivos (por ej. el conocimiento y la comprensión), relacionados con el currículo de Biblia/religión en la División Norteamericana mostraron una correlación positiva con respecto a los años de educación adventista.

El impacto de la educación adventista en los resultados no espirituales cognitivos

Cuatro estudios se ocuparon del impacto de la educación adventista sobre los resultados no espirituales cognitivos. Esos estudios encuestaron a estudiantes de nivel primario y secundario de la Unión del Atlántico, la Asociación Sur de Nueva Inglaterra, la Unión Norte del Pacífico y la División Norteamericana:14 Thayer (1978), Pawluk, Thayer (2006) y Thayer (2013).15 Todos esos informes evaluaron tanto los logros académicos (lectura, artes del lenguaje, matemáticas, estudios sociales, ciencias y fuentes de información) como la capacidad cognitiva (verbal, cuantitativa y no verbal). La investigación más reciente y abarcadora fue CognitiveGenesis,16 que estudió a los alumnos de tercer a noveno y de undécimo grados en todas las escuelas adventistas primarias y secundarias de Norteamérica, entre 2006 y 2009. Los resultados de todos esos estudios indicaron que los estudiantes de las escuelas adventistas primarias y secundarias estuvieron muy por encima del promedio nacional y lograron mucho más de lo que habían predicho las evaluaciones de sus habilidades cognitivas. Esa relación se cumplió en todos los años, en todos los tipos de instituciones educativas (pequeñas y grandes), y en todos los niveles de habilidades cognitivas. Esos estudios mostraron una relación positiva entre el número de años de educación adventista y el desarrollo tanto de los logros académicos como de la habilidad cognitiva.

El impacto de la educación adventista en los resultados espirituales afectivos

Dos estudios se ocuparon de los resultados espirituales afectivos: Valuegenesis1 y el Estudio de Retención de Jóvenes. En el primer año del Estudio de Retención de Jóvenes de Dudley, que duró diez años, se pidió a los sujetos que evaluaran la influencia del hogar, la iglesia y la escuela, en su experiencia espiritual. Dudley y Kangas17 informaron que el porcentaje de sujetos que pensaban que cada grupo era una influencia útil en su experiencia espiritual fue el 74 por ciento para miembros de sus familias, 55 por ciento para miembros de la familia de iglesia, y 34 por ciento para miembros de la familia de escuela. Dado que aproximadamente la mitad de los estudiantes se encontraba en escuelas públicas, es comprensible el bajo índice del efecto de las instituciones educativas sobre la experiencia espiritual. En su nuevo análisis de los datos de Retención de Jóvenes, el análisis de Thayer en 200819 halló que al limitar el análisis a los estudiantes de las escuelas adventistas y dirigir más las preguntas como por ejemplo “Lo que aprendí en el hogar”, “Lo que aprendí en la iglesia”, y “Lo que aprendí en la escuela”, el porcentaje de sujetos que creyeron que cada una de esas entidades significó una influencia útil en su vida espiritual, pasó a ser de 82 por ciento para el hogar, el 74 por ciento para la iglesia, y 70 por ciento para la escuela.

Los resultados de estos estudios de investigación, si bien tienen más de diez años, son muy positivos con respecto al efecto de la educación adventista en una amplia gama de resultados. El autor del estudio más abarcante y que contiene datos que pueden ser usados para medir tanto el impacto a corto plazo como a largo plazo de la educación adventista, expresa que “…la información reunida durante diez años (1987-1997) es un testimonio resonante de los beneficios de la educación adventista…. Algunas de las diferencias…fueron grandes y algunas pequeñas, pero con una excepción (preocupación social), todas favorecieron la educación cristiana”.

Tanto Valuegenesis1 como el Estudio de Retención de Jóvenes hallaron correlaciones positivas constantes entre la educación adventista y la mayoría de las variables relacionadas con la Iglesia Adventista, tales como la lealtad a la denominación, la ortodoxia denominacional, la relación con la iglesia, la intención de seguir siendo adventista, y la intención de contraer matrimonio con un adventista. Hubo hallazgos no consistentes entre la educación adventista y resultados espirituales más generales, tales como la madurez en la fe y el compromiso con Jesucristo, y una variable relacionada con la Iglesia Adventista: la intención de ser un adventista activo.

El impacto de la educación adventista en los resultados afectivos no espirituales

Tres estudios examinaron los resultados afectivos no espirituales: Valuegenesis,1 el Estudio de Retención de los Jóvenes, y Carlson.19 Al analizar la relación entre la educación adventista y las actitudes hacia las normas de conducta, un estudio halló que los estudiantes que asisten a una institución educativa adventista se mostraban en mayor acuerdo con la norma adventista de no tener sexo premarital que los que no se matricularon en una escuela adventista. Otro estudio no halló relación entre los años de educación adventista y la conformidad con seis normas adventistas —las relacionadas con el tabaco, el alcohol, los bailes, las drogas, el sexo y la vestimenta— sino por el contrario, una relación negativa entre la educación adventista y el acuerdo con tres normas: las relacionadas con las joyas, la música rock y la asistencia a los cines. Dos de los estudios hallaron una relación negativa entre la educación adventista y el interés social: Un estudio halló que los estudiantes en las escuelas adventistas lograron menor interés social que los que asisten a las escuelas públicas, y un estudio halló que los estudiantes con menos años en una institución adventista lograron mayor interés social que los que estuvieron más años en una institución educativa adventista.

El impacto de la educación adventista en los resultados espirituales conductuales

Ocho estudios examinaron los resultados espirituales conductuales. La mayoría de los estudios hallaron una relación positiva entre la educación adventista y los resultados espirituales conductuales. Ambos cristianos en general como asistir a la iglesia, leer la Biblia, la oración personal, devolver los diezmos, y hablar con otros sobre la fe propia y, los resultados relacionados con el adventismo tales como ser miembros de la Iglesia Adventista, ser un adventista activo, no dejar de asistir a la iglesia, o contraer matrimonio con un adventista. Un estudio halló relaciones negativas entre la educación adventista y la piedad adventista y las escalas de evangelismo adventista.

El impacto de la educación adventista en los resultados no espirituales conductuales

Dos estudios se refirieron a la investigación que se ocupa de resultados no espirituales conductuales. Los únicos resultados que se informan en esta sección se relacionan con salud y acción social. Un estudio halló una relación positiva entre el número de años de educación adventista y el cuidado de la salud física mientras estaba en la escuela, y el otro estudio no halló relación entre el número de años de educación adventista y el cuidado de la salud física cinco años después. Ambos estudios hallaron una relación negativa entre el número de años en una escuela adventista y la acción social.

Conclusiones y recomendaciones

Los resultados de estos estudios de investigación, si bien tienen más de diez años, son muy positivos con respecto al efecto de la educación adventista en una amplia gama de resultados. El autor del estudio más abarcante y que contiene datos que pueden ser usados para medir tanto el impacto a corto plazo como a largo plazo de la educación adventista, expresa que “…la información reunida durante diez años (1987-1997) es un testimonio resonante de los beneficios de la educación adventista…. Algunas de las diferencias…fueron grandes y algunas pequeñas, pero con una excepción (preocupación social), todas favorecieron la educación cristiana”.20

Sin embargo, es preciso ser cauto al interpretar los resultados informados en este artículo porque la presencia o ausencia de una relación no es suficiente evidencia de la presencia o falta de un vínculo causal entre la educación adventista y los resultados que se están estudiando. Es difícil separar los efectos de los padres, la iglesia y la escuela. Por ejemplo, es razonable asumir que los padres que se identifican de manera más cercana con la Iglesia Adventista tienen mayor probabilidad de enviar a sus hijos a una escuela adventista. Al mismo tiempo, las dificultades para identificar y encuestar un grupo representativo de estudiantes adventistas en escuelas públicas y realizar un seguimiento de las personas que han dejado la iglesia hace que uno sea precavido al interpretar los resultados que se presentan aquí. Asimismo, la mayoría de estos estudios tiene más de diez años. Por esta razón, es importante continuar las investigaciones sobre el impacto de la educación adventista en los estudiantes.

Aunque se puede asumir que en muchos casos existen relaciones positivas entre la educación adventista y la División Norteamericana y los resultados deseados, la mayoría no son grandes, y en el caso de muchos resultados importantes, no se halló relación alguna. Aun en las variables donde hubo una sólida relación positiva entre el resultado y la asistencia a las instituciones educativas adventistas, como por ejemplo dejar de ser miembro de la iglesia adventista, el resultado aún deja mucho lugar para mejorar. Por ejemplo, Dudley21 halló que el 38 por ciento de los jóvenes que dejaron la iglesia entre los 16 y 17 años y entre los 25 y 26 habían obtenido la mayor parte de su educación en instituciones educativas adventistas.

En algunas áreas, se hallaron tanto resultados positivos como negativos. Dudley y Kangas concluyeron que, dentro de la División Norteamericana, “asistir a una institución educativa adventista produce creencia en la doctrina, la fe en un ideal subyacente y las resoluciones para el futuro. Esto no necesariamente produce una religión de experiencia personal”.22

El impacto de la educación adventista en Norteamérica parece ser más pronunciado en zonas denominacionales específicas, como por ejemplo seguir siendo adventista, que en áreas cristianas más generales, como por ejemplo el compromiso con Jesucristo. Los investigadores hallaron una relación negativa entre la asistencia a una institución educativa adventista y el acuerdo con algunas normas adventistas (las joyas, la música rock y la asistencia al cine) y la preocupación y acción social.

Aunque los resultados de estos estudios son sumamente positivos con respecto al efecto de la educación adventista en la mayoría de los resultados, al menos en la División Norteamericana, estos señalan áreas en las que la educación adventista en la División Norteamericana podría invertir recursos para determinar la dinámica de porqué los resultados en algunas áreas no son tan positivos como pudieran ser y de qué manera pueden ser mejorados. Las instituciones educativas adventistas necesitan continuar y fortalecer la obra que ha producido resultados positivos relacionados con el conocimiento de la Biblia, el logro académico, la relación con la Iglesia Adventista, y la mayoría de los resultados espirituales. No obstante, se necesita brindar mayor atención a la manera en la que las escuelas adventistas pueden ser más efectivas para que sus estudiantes cumplan objetivos relacionados con tener una relación personal con Jesús, procurar ser un adventista activo, la preocupación y acción social, y las normas adventistas de conducta.


Este artículo ha sido sometido a la revisión de pares.

Jerome Thayer

Jerome Thayer, PhD, es Profesor Emérito de Metodología de la investigación y Estadística de la Universidad Andrews, en Berrien Springs Michigan, Estados Unidos

Citación recomendada:

Jerome Thayer, “Treinta años de investigación sobre el impacto de las escuelas adventistas sobre sus estudiantes", Revista de Educación Adventista N°46  

NOTAS Y REFERENCIAS

  1. Las tesis incluidas en esta lista estudiaron los estudiantes de la División Norteamericana con una sola excepción. El estudio de Edwin P. Alicea Santiago, The Relationship of Family, Church, School, Peers, Media, and Adventist Culture to the Religiosity of Adventist Youth in Puerto Rico estudió a los estudiantes de Puerto Rico, que forma parte de la División Interamericana. Tesis doctoral inédita, Universidad Andrews, 2014.
  2. Elena G. White, La educación (Buenos Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 1998), p. 13.
  3. Ibíd., p. 29.
  4. Ibíd., p. 18.
  5. Secretaría de Educación, División Norteamericana de la Iglesia Adventista (NAD), “The Approach and Philosophy of Adventist Education and Core Curriculum Goals” (2014). Disponible en http://adventisteducation.org/abt.html.
  6. Jerome Thayer, “The Impact of Adventist Schools on Students”. Presentación en el IV Simposio sobre la Biblia y la investigación adventista, Riviera Maya, Estado Quintana Roo, México (2008): http://fae.adventist.org/essays/iv_Thayer_Jerry.pdf.
  7. Warren E. Minder, A Study of the Relationship Between Church Sponsored K-12 Education and Church Membership in the Seventh-day Adventist Church. Tesis doctoral inédita, Universidad de Western Michigan, 1985; Robert W. Rice, A Study of the Relationship Between Attending Seventh-day Adventist Academies 9-12 and Subsequent Commitment to the Seventh-day Adventist Church. Tesis doctoral inédita. Universidad de Denver, 1990; James Epperson, The Relationship of Seventh-day Adventist School Attendance to Seventh-day Adventist Church Membership in the Southern Union Conference. Tesis doctoral inédita, Universidad de Loma Linda, campus de La Sierra, 1990; Stephen T. Pawluk, A Comparison of the Academic Achievement of Students in Multigrade Elementary Classrooms and Students in Self-contained Single-grade Elementary Classrooms. Tesis doctoral inédita, Universidad de Montana State, 1992; ________. “A Comparison of the Academic Achievement in Multigrade and Single-grade Elementary Church-school Classrooms”, Journal of Research on Christian Education 2:2 (Otoño 1993): 235-254. doi.org/10.1080/10656219309484786; Richard G. Carlson, A Comparison of Faith Maturity and Denominational Loyalty in Seventh-day Adventist Students at Public and Parochial High Schools in the Mid-America Union Based on the Valuegenesis Study. Tesis doctoral inédita, Universidad de Nebraska, Lincoln, 1996; Edwin P. Alicea Santiago, The Relationship of Family, Church, School, Peers, Media, and Adventist Culture to the Religiosity of Adventist Youth in Puerto Rico. Tesis doctoral inédita, la Universidad Andrews, 2014.
  8. Roger L. Dudley, A Ten-year Study of Youth Retention in the Seventh-day Adventist Church in North America (Berrien Springs, Mich.: Andrews University Institute of Church Ministry, 1989); __________ y Janet Leigh Kangas, The World of the Adventist Teenager (Hagerstown, Md.: Review and Herald, 1990); Roger L. Dudley, Why Our Teenagers Leave the Church: Personal Stories From a 10-year Study (Hagerstown, Md.: Review and Herald, 2000); Jerome Thayer, “Youth Retention Study Reanalysis”. Manuscrito inédito. Universidad Andrews, 2008; Roger L. Dudley, Valuegenesis: Faith in the Balance. Riverside, Calif.: La Sierra University Press, 1992); Robert Cruise, Elissa Kido y Jerome Thayer, “CognitiveGenesis Yearly Report” (2007). Los informes están disponibles en https://crae.lasierra.edu/cognitivegenesis-2/publications/; Jerome Thayer, “CognitiveGenesis Report”. Manuscrito inédito. Universidad Andrews, Berrien Springs, Mích., 2013.
  9. Jerome Thayer, “Will My Child Suffer Scholastically if He Attends Church School?,” Adventist Review 155:35 (31 de agosto de 1978): 899-901. __________, “What We Have Learned About Religious Education from the Religion Achievement Test Results”. Un informe preparado para la Comisión de Educación Religiosa de la División Norteamericana. Manuscrito inédito. Universidad Andrews, 1992; __________, “Southern New England Research Report”. Manuscrito inédito. Universidad Andrews, 2006.
  10. Tres estudios de Valuegenesis de V. Bailey Gillespie recolectaron datos sobre madurez en la fe, valores y compromiso de estudiantes adventistas en escuelas adventistas y públicas de la División Norteamericana. Valuegenesis1 (1990), citado en esta revisión, estableció el fundamento de estudios subsiguientes: Valuegenesis2 (2000) y Valuegenesis3 (2010). Por más información en estos estudios subsiguientes, contáctese con el Centro Hancock del Ministerio Joven y de Familia, en hcyfm@lasierra.edu. También puede buscar en http://circle.adventist.org usando la palabra clave Valuegenesis por una lista de informes relacionados: http://circle.adventist.org/browse/?browse_node=252 .
  11. Roger L. Dudley, Valuegenesis: Faith in the Balance (Riverside, Calif.: La Sierra University Press, 1992); Jerome Thayer, “The Impact of Adventist Schools on Students”.
  12. Dudley y Kangas, The World of the Adventist Teenager; ________, Why Our Teenagers Leave the Church: Personal Stories From a 10-year Study; Thayer, “Youth Retention Study Reanalysis” (2008); __________, “Valuegenesis Reanalysis”. Manuscrito inédito. Universidad Andrews, 2008.
  13. Thayer, “What We Have Learned About Religious Education from the Religion Achievement Test Results”.
  14. Por un desglose de los diversos niveles de grado que se encuestaron en cada estudio, véase Thayer, “The Impact of Adventist Schools on Students”.
  15. __________, “Will My Child Suffer Scholastically if He Attends Church School?” ; Pawluk, “A Comparison of the Academic Achievement in Multigrade and Single-grade Elementary Church-school Classrooms”; Thayer, “Southern New England Research Report”; __________, Informe CognitiveGenesis, 2013.
  16. Véase los cuatro informes anuales disponibles en https://crae.lasierra.edu/cognitivegenesis-2/publications/ . El estudio de 2006-2009 de los datos recolectados sobre el logro académico de estudiantes en escuelas adventistas en los Estados Unidos, Canadá y Bermuda. Los datos fueron analizados por separado con un informe combinado para las ocho uniones. La Iglesia Adventista en Canadá no fue incluida en el informe combinado porque los estudiantes canadienses rinden diferentes exámenes de logros y capacidad. Por más información, véase “Assessing Adventist Academics: A Mid-point Update on Cognitive Genesis” de Elissa E. Kido, Jerome D. Thayer y Robert J. Cruise en The Journal of Adventist Education 71:2 (Diciembre 2008/Enero 2009): 5-10: http://circle.adventist.org/search/?search_query=%E2%80%9CValuegenesis%E2%80%9D .
  17. Dudley y Kangas, The World of the Adventist Teenager.
  18. Thayer, “Youth Retention Study Reanalysis”.
  19. Informe Valuegenesis1 (1990); y Carlson, A Comparison of Faith Maturity and Denominational Loyalty in Seventh-day Adventist Students at Public and Parochial High Schools in the Mid-America Union Based on the Valuegenesis Study.
  20. Dudley, Why Our Teenagers Leave the Church: Personal Stories From a 10-year Study, p. 160.
  21. Ibíd.
  22. Dudley y Kangas, The World of the Adventist Teenager, p. 84.