Leni T. Casimiro

Presencia de fe:Creación de ambientes en línea que fortalecen la fe

Edición Especial

Education Adventista en Línea

La integración de la fe y la enseñanza-aprendizaje es fundamental para la educación cristiana.1 En el ambiente del aprendizaje en línea, la implementación exitosa de este principio puede presentar un gran desafío para los educadores. La distancia geográfica que separa los docentes de los estudiantes hace que las relaciones sean más impersonales y, en consecuencia, más difíciles de cultivar. La creación de un ambiente en línea que fortalezca la fe depende de las buenas relaciones entre los docentes y los estudiantes. A medida que los estudiantes asumen un mayor control de su propio aprendizaje, necesitan apoyarse en los docentes para que estos les brinden dirección y consejo. Como resultado, los docentes asumen el papel de “guía acompañante”, brindando ayuda cuando sea necesario, pero en última instancia permitiendo que los estudiantes descubran las cosas por sí mismos. Aunque este tipo de relación funciona bien dentro del ambiente en línea a medida que los estudiantes aprenden en forma independiente, se necesita mayor intencionalidad para robustecer una sólida presencia de la fe en el salón de clases en línea. Por esta razón, los que diseñan y planifican las experiencias para las asignaturas tienen que desarrollar intencionalmente, experiencias de aprendizaje que apoyen la integración de la fe a una asignatura determinada.

Muchos docentes de asignaturas en línea, en un intento por crear ambientes cristianos de aprendizaje, usan las mismas estrategias de integración de fe y enseñanza-aprendizaje (IFE) que se encuentran comúnmente en los ambientes de las clases presenciales. Por ejemplo, comienzan la clase con un devocional, incluyendo textos bíblicos en los bosquejos y notas de la clase, y comparten creencias espirituales con los estudiantes en las discusiones en línea. Otros van aún más allá y preparan cultos en línea. Aun así, a pesar de ese énfasis, muchos docentes en línea se cuestionan el impacto de sus esfuerzos sobre los estudiantes, haciendo preguntas tales como:

  • ¿Cómo puedo asegurarme de que mis estudiantes han orado antes de comenzar el módulo del curso?
  • ¿Leyeron mis estudiantes la oración o el mensaje devocional y meditaron en el texto bíblico que publicado?
  • ¿Comprendieron, experimentaron y observaron los principios de la educación cristiana en mi curso?
  • ¿Habrán sido inspirados a vivir la vida cristiana después de explorar el contenido de la lección?
  • ¿Se habrán sentido inspirados a participar de la misión como resultado de mi clase?
  • En resumen, ¿habrán experimentado la fe en la clase en línea?

Dada la naturaleza particular del aprendizaje en línea, hay de hecho, incertidumbre con respecto al impacto de los intentos de integrar la fe dentro de esta modalidad. El uso de estrategias tradicionales de IFE no garantiza el logro de una presencia de fe en una clase en línea. Se necesitan adaptaciones específicas para lograr ese objetivo dentro de un ambiente electrónico.

Definición de la presencia de fe

La presencia de fe como constructo fue concebida en un comienzo como una mejora del enfoque de la comunidad de investigación (CdI)2 a la educación en línea, para permitir que la CdI aborde las necesidades de la integración de la fe a la educación cristiana. El modelo de la CdI surgió a partir del marco desarrollado por D. Randy Garrison, Terry Anderson y Walter Archer durante un proyecto de investigación en Ciencias Sociales y Humanidades de Canadá de 1997-2001, que estudió las características y cualidades del aprendizaje vía conferencias por computadora. Desde entonces, más de 2500 publicaciones, disertaciones, proyectos de investigación y citas han solidificado el marco de referencia como un modelo de tipos de aprendizaje que se producen en un ambiente en línea. El modelo plantea que una experiencia educacional consta de tres elementos claves: presencia cognitiva, presencia social y presencia pedagógica.3 Con la adición de la presencia de fe, el modelo ahora es llamado el modelo Integrado de Comunidad de Investigación (ICdI) (Casimiro, 2009).4

Presencia cognitiva es la participación de los estudiantes en el pensamiento y el aprendizaje de un orden más elevado. La presencia social es la creación de una comunidad de aprendizaje que fomenta la relación y la interacción entre sus miembros. La presencia pedagógica implica “diseñar, mediar y dirigir los procesos cognitivos y sociales con el propósito de hacer realidad resultados de aprendizaje significativos desde el punto de vista personal y, valiosos desde el punto de vista educativo” (Anderson et al., según se cita en Garrison y Anderson, 2003, p. 29).5

La presencia de fe, por otro lado, va más allá de una mera alineación de la tecnología con los otros tres tipos de presencia. Comparte la creencia fundacional del modelo, que afirma que un aprendizaje de calidad en línea se produce dentro de una comunidad determinada de estudiantes en las que dentro de la transacción educacional se permite tanto la creación de significado personal como la interacción social. El modelo de la CdI describe una experiencia educativa de calidad en un ambiente que utiliza la computadora como herramienta de conferencia, la “integración dinámica de contenidos y contextos creados e implementados por un experto en la disciplina y con un docente que tenga las debidas competencias pedagógicas” (Garrison y Anderson, 2003, p. 4).6 De manera similar, la creación de una presencia de fe requiere del mismo nivel de compromiso personal cuando respondemos a las impresiones del Espíritu Santo para crear una comunidad de estudiantes que sea dinámica y estimulante.

En la educación cristiana, se enfatizan de igual manera el concepto de comunidad, la conexión de contenido y contexto y, la importante función del docente, sin embargo, desde la perspectiva y creencia de que Dios designó a los seres humanos para que sean “relacionales, comunicativos, culturales, morales, expresivos y creadores de significado, el privarlos de una relación como tal, sería deshumanizarlos” (Roy, 2002, Community is Fundamental section, pár. 1).7 El fundamento bíblico de esta creencia proviene de Génesis 2:18,8 que dice: “No es bueno que el hombre esté solo”, y de la descripción que hace el apóstol Pablo de los creyentes cristianos primitivos como el “cuerpo de Cristo” (1 Corintios 12) al referirse a las interrelaciones entre ellos.

Figura 1. Modelo Integrado de la Comunidad de Investigación.

Los cristianos, sin embargo, creen que la naturaleza relacional de la humanidad se vio afectada cuando Adán y Eva pecaron, lo que llevó a la “alienación, fragmentación, sentido de desamparo y debilitamiento de la comunidad” (Berger, según se cita en Roy, 2002, What Is the Relationship Between Community and Learning? sección, pár. 2).9 El objetivo de la educación es, por lo tanto, “restaurar en el ser humano la imagen de su Hacedor” (White, 2000, p. 15).10 En otras palabras, el objetivo de la educación es “restaurar la conexión y la plenitud” (Roy y Freed, 2003, p. 17).11

En el contexto del marco del ICdI, la presencia de fe es, en consecuencia, el ejercicio de la fe dentro de una comunidad de estudiantes, como resultado de la “verdadera integración” en un ambiente en línea. La presencia de fe va más allá de una implementación de los métodos y las estrategias de IFE. Por el contrario, es el resultado de la verdadera integración. Taylor (2013)12 describe la verdadera integración como un enfoque que aplica “una perspectiva cristiana unificada” del aprendizaje: “Es donde la fe y el aprendizaje se juntan y fusionan. Doquiera tiene lugar el aprendizaje, la fe es ejercitada como un emprendimiento que permite ver la plenitud de la vida desde la perspectiva divina” (p. 427).

Indicadores de la presencia de fe

No se puede observar instantáneamente si la presencia de fe se encuentra en la clase en línea con solo mirar a las páginas web de la asignatura, considerando todos los desafíos de la educación en línea que se citaron antes. Para comprender plenamente de qué manera se puede fortalecer la fe dentro de esta modalidad, necesitamos recibir información de los participantes reales. Se les pidió por lo tanto a 21 estudiantes de tres asignaturas en línea de nivel de posgrado en una institución adventista de educación superior, por medio de entrevistas estructuradas al detalle, que describieran sus experiencias en términos de la presencia de fe en sus clases. Las entrevistas buscaron descubrir los indicadores de la presencia de fe según experimentaron de primera mano los estudiantes. Dado que los estudiantes se encontraban en trece países diferentes, las entrevistas se llevaron a cabo vía electrónica. El uso de preguntas abiertas les dio a los estudiantes la oportunidad de escribir sus experiencias.

De los 17 estudiantes que respondieron a las entrevistas, en los cuales todos eran cristianos, 16 dijeron que sus clases en línea habían tenido un impacto sobre su vida espiritual. De sus respuestas emergieron temas, que entonces fueron categorizados para hallar los indicadores de la presencia de la fe. Las respuestas de los estudiantes, como indicadores de la presencia de fe, revelaron lo siguiente, siendo el primer factor expresado con más frecuencia y el último como el que menos experimentaron:

  • cosmovisión,
  • adoración,
  • comunidad,
  • estilo de vida, y
  • discipulado.

El enfoque de la clase desde una cosmovisión adventista fue citado por 8 de los 16 estudiantes como una experiencia que tuvo mayor impacto en su vida espiritual. Un estudiante expresó: La atmósfera muestra un efecto realmente espiritual. Aun los materiales de las asignaturas son filtrados y adaptados para ensalzar a Dios mientras al mismo tiempo muestran evidencias científicas reales (Entrevistado No. 2). Otro expresó: Aprecio que se nos está motivando a mantenernos firmes en los principios fundamentales de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, en especial en lo que respecta a la investigación. El doctor [nombre del profesor], en especial, es un hombre de principios, y nos deja en claro que tenemos que respetar los métodos adventistas de la investigación (Entrevistado No. 8).

El siguiente indicador que emergió de 7 de las 16 respuestas fue la adoración. Esto se refiere a la actividad enfocada en Dios durante la clase, tales como devocionales, cultos en línea y la semana de oración en línea. Un estudiante dijo: Realmente aprecio los devocionales para nuestra clase de hebreo. Profundizar en el significado de la lengua y la significación espiritual que allí se encuentra me resultó innovador (Entrevistado No. 8). Al mismo tiempo, varios estudiantes compartieron sus testimonios sobre el valor de la Semana de Oración en línea.

En tercer lugar, emergieron tanto la comunidad como el discipulado, que fueron citados por cuatro estudiantes. La comunidad se refiere al vínculo afectivo entre los integrantes de una clase determinada. Al citar el impacto de las relaciones en línea, un estudiante expresó: Creo que son muy efectivas; aun los no cristianos se juntan y aprenden de Jesús. Tengo amigos con los cuales aún interactúo en otras plataformas privadas, y a quienes conocí en línea durante las clases. Esos amigos me dan mucho ánimo en mi fe en Dios, y compartimos mucho cuando dialogamos (Entrevistado No. 2).

El discipulado se origina cuando la clase le brinda al estudiante la oportunidad de participar de la obra misionera-comunitaria y de otros ministerios de la iglesia. Un estudiante testificó: Me siento más motivado y fortalecido cada día en mi fe en Dios, con el deseo de estar al servicio de Dios y esparcir las buenas nuevas (Entrevistado No. 17). Otros mencionaron trabajos específicos de investigación o proyectos para una determinada clase en donde descubrieron cómo podían servir mejor a Dios en el campo misionero (Entrevistados Nos. 4 y 7). El término “misión” es usado en este trabajo para referirse a las actividades informadas por los estudiantes tales como la obra comunitaria, el servicio voluntario y otros ministerios relacionados con la iglesia.

El estilo de vida fue el quinto indicador de la presencia de fe en las respuestas de los estudiantes. El estilo de vida se refiere a las experiencias donde los estudiantes practiquen valores cristianos y su disposición a expresar su fe. Un ejemplo de respuesta en este indicador fue: Encuentro que las asignaturas de [Institución] me permiten la expresión e integración de mis creencias religiosas en mis estudios. Es mi primera experiencia como estudiante en una institución adventista, y aprecio tener la oportunidad de expresar libremente mi fe en el “salón de clases” (Entrevistado No. 4).

Cuando los entrevistadores preguntaron qué características del curso habían tenido el impacto más grande en la vida espiritual de los estudiantes, sus principales elecciones (véase la figura más abajo) fueron un paralelo de los indicadores de la presencia de fe. El contenido del curso puede reflejar una cosmovisión adventista. Los foros de discusión pueden edificar la comunidad de enseñanza-aprendizaje, clarificar un enfoque cristiano a los temas del curso, y motivar a los estudiantes para que vivan un estilo de vida adventista y participen en experiencias de misión tales como la obra misionera, el servicio voluntario y otras actividades relacionadas con la iglesia. También se confirmó la adoración como indicador de la presencia de fe, con la elección de una semana de oración en línea y de devocionales en la clase en segundo y tercer lugar respectivamente.

Figura 2. Características del curso según el nivel de impacto en la vida espiritual de los estudiantes.

Una estudiante se mostró un tanto crítica con la atmósfera espiritual de sus clases, según lo refleja el comentario: Como es una clase en línea, todos pueden ser hipócritas, dado que uno no sabe si en realidad practican lo que predican (Entrevistada No. 5). Ella admitió, sin embargo: Tengo una espiritualidad muy básica que precede a mis estudios. Pero cuando se le preguntó qué características del curso marcaron una diferencia en su vida espiritual, ella citó prontamente el culto en línea, la semana de oración en línea, y las interacciones con sus compañeros de clase. Parece ser que los eventos especiales de adoración y las relaciones con otros resultaron atractivos aun cuando los estudiantes no gozaran de una vida espiritual activa.

Otro resultado notorio de la entrevista fue cuán bajo se catalogaron las interacciones con los docentes. ¿Significa esto que los docentes tienen poca influencia sobre los estudiantes en línea? Al mirar las sugerencias finales para mejorar la presencia de la fe en sus clases, muchos entrevistados repitieron el deseo de que sus docentes se muestren más activos en relacionarse con los estudiantes y mejorar su presencia por medio de videoconferencias. Como lo expresó un estudiante: Dado que la naturaleza de la comunidad en línea es un tanto impersonal, sugiero que los docentes hallen deliberadamente maneras creativas de acortar brechas y de conectarse con los estudiantes, dando al proceso de aprendizaje en línea un toque más personal (Entrevistado No. 6). Este estudio dejó en evidencia que el impacto del docente era bajo porque los docentes no lograron aprovechar las oportunidades de conexiones personales con sus estudiantes.

La presencia de fe en una clase en línea

La inclusión de todos los indicadores de presencia de fe en la clase no sería algo fácil de lograr sin la intencionalidad de la integración entre la fe y la enseñanza-aprendizaje de parte de los docentes, y la participación de los estudiantes. Esto debería reflejarse en los resultados deseados para el curso, los que forman la base de la elección en una presentación apropiada de contenidos, actividades de aprendizaje y evaluaciones. Más abajo figuran algunas ideas acerca de cómo lograr esto en una clase en línea.

El devocional en línea

Muchos docentes que enseñan clases en línea en universidades adventistas por lo general comienzan sus clases con un devocional que publican en la web. Sin embargo, no hay garantía de que los estudiantes los lean y, mucho menos, los entiendan. Para motivar a que se interactúe con el devocional, los docentes pueden preparar preguntas de discusión que acompañen el devocional y que permitan interactuar con el mensaje y entre sí. Asimismo, los docentes tienen que esforzarse para que el devocional en cuestión sea una de las secciones más atractivas de cada lección, y así los estudiantes puedan participar en él sin sentirse forzados a hacerlo.

La presencia de fe en el contenido de los cursos

La vasta cantidad de información que se encuentra disponible en la Web, así como la riqueza de libros, recursos y programas informáticos electrónicos hacen que los contenidos de los cursos en línea sean más fáciles que en el pasado. Sin embargo, dado que muchos de esos materiales no han sido escritos por adventistas, puede resultar un desafío usarlos para presentar una cosmovisión que apoye los principios de la educación adventista al momento de crear la lección. Cuando los estudiantes leen las lecciones por su cuenta, puede que no entiendan con facilidad los temas dentro del contexto de las creencias y los principios adventistas.

Por esta razón, puede que los docentes opten por preparar sus propios videos con los temas de la clase para asegurarse de que estos contengan la perspectiva correcta. Estos, sin embargo, deberían ser breves, porque los videos largos no solo son más difíciles de acceder, sino que es poco probable que mantengan la atención de los estudiantes. Los docentes también pueden preparar como fuente primaria una página de contenidos que presenta la lección de conformidad con la cosmovisión adventista, la cual puede vincularse a otras fuentes según sea necesario. Al hacerlo, los docentes pueden ayudar a que los estudiantes comprendan los contenidos del curso dentro del contexto de los principios cristianos que son sellos distintivos de la educación adventista, como lo es el tema del gran conflicto, las obras de Dios en el universo físico y la historia humana, y también valores tales como la verdad, la honestidad, la solicitud por otros y el amor. No importa que el alumno esté estudiando matemática, química, literatura o historia, religión o salud, cuando lee lecciones por su propia cuenta, puede reflexionar en estos principios y hacer aplicaciones a sus propias vidas.

La presencia de fe en las actividades de aprendizaje

Las actividades de aprendizaje en una clase en línea están organizadas por lo general como discusiones en foros, tareas y proyectos de importancia. El foro de discusión, que puede ser considerado un centro de actividades en línea, hace que la clase cobre vida. Es allí donde se crean las comunidades de aprendizaje, y donde se pueden formar comunidades de fe (Osborne, 2010).13 Mediante una implementación apropiada, los estudiantes pueden interactuar con el contenido (la obtención de una cosmovisión adventista), con docentes y compañeros de clase (el fortalecimiento de las relaciones), con el yo (reflexión en las aplicaciones personales), con el medio ambiente (el cuidado de otras personas y de la naturaleza) y, lo que es más importante, con Dios durante los foros devocionales. Los múltiples propósitos del foro destacan la importancia de una preparación cuidadosa de preguntas de discusión y la implementación activa por parte del docente.

Las tareas y proyectos, por otro lado, pueden diseñarse para brindar oportunidades de que los estudiantes apliquen lo que han aprendido al servicio a la iglesia y reflexionar, por medio de revistas o trabajos de investigación, sobre el impacto de la lección en su estilo de vida, valores y vida espiritual. Como lo expresó Elena G. White (1971)14, “el conocimiento es poder, pero es poder para bien, únicamente cuando va unido con la verdadera piedad. Debe ser vivificado por el Espíritu de Dios, a fin de servir para los más nobles propósitos” (p. 37). Tales tareas y proyectos ayudan a fortalecer la presencia de la fe en las clases en línea.

La presencia de fe en el ambiente de la clase

La mayor atracción de la educación en línea es que permite a los estudiantes acceder a la clase en el momento y el lugar que les resulte más conveniente. Desafortunadamente, esta fortaleza también contribuye a una falta de conexión y disciplina personal y de administración del tiempo (véase el artículo de Tony Williams et al.). Hay una fina línea entre la flexibilidad y la disciplina. Pero cada estudiante tiene que experimentar relaciones e interacciones cristianas de parte de los docentes mientras desarrollan las habilidades asociadas con el aprendizaje en línea, hasta que se alcance el ideal de Dios para ellos. Cada docente que comprender que el estudiante es el foco de toda actividad de aprendizaje; no el instructor, el contenido, el proyecto o los reglamentos de la clase.

Conclusión

El desarrollo de la fe es en primer lugar obra del Espíritu (Bridges, 2004).15 Los educadores meramente crean un ambiente en el cual el Espíritu Santo puede obrar y donde se ejercita la fe. Para lograrlo, los docentes y los diseñadores de las clases deben enfocar más sus esfuerzos en planificar experiencias de aprendizaje en línea, comparado con las páginas web de esa asignatura. Al preparar las clases, los docentes deberían enfatizar los procesos de pensamiento y la cosmovisión a partir de la cual se presentan los temas. Al diseñar las actividades de aprendizaje, necesitan enfocarse en la creación de una atmósfera donde fomenten las relaciones y la comunidad de fe, donde se promueva el estilo de vida adventista y donde se estimule la participación en las misiones. Igualmente, tienen que garantizar que cada clase incluya una actividad devocional que requiera una adoración activa. Este enfoque, para crear una presencia de fe, ayudará a “suministrar conocimiento tan duradero como la eternidad” (White, 2008, p. 123),16 al fomentar el desarrollo de la fe y ayudar a que los estudiantes retengan lo que es más importante y de valor permanente.


Este artículo ha sido sometido a la revisión de pares.

Leni T. Casimiro

Leni T. Casimiro, PhD, es directora de AIIAS Online en el Instituto Adventista Internacional de Estudios Avanzados (AIIAS) en Silang, Cavite, Filipinas. Con más de 16 años de experiencia en el campo de la educación en línea, la doctora Casimiro ha investigado en forma extensa el diseño de asignaturas en línea, con énfasis específico en la integración de la fe y los diseños de asignaturas con énfasis en la misión, la participación de los estudiantes, las estrategias de la enseñanza en línea, los estándares de calidad, y la analítica del aprendizaje. También es profesora asociada de Enseñanza y Currículo, y de Enseñanza en Línea en AIIAS.

NOTAS Y REFERENCIAS

  1. Arthur F. Holmes, The Idea of a Christian College (Grand Rapids, Mich.: Eerdmans, 1987): 6-8.
  2. Community of Inquiry, An Interactive Model (2017): https://coi.athabascau.ca/coi-model/an-interactive-coi-model/ .
  3. D. Randy Garrison, Terry Anderson y Walter Archer presentaron la investigación inicial, y desde entonces, cientos de estudios adicionales en múltiples disciplinas han extendido la teoría con un conjunto de libros, artículos publicados, instrumentos, tesis y recursos. Véase el transcendental trabajo sobre el tema titulado: “Critical Inquiry in a Text-based Environment: Computer Conferencing in Higher Education”, The Internet and Higher Education 2:2-3 (Primavera 1999): 87-105. 
  4. Leni T. Casimiro, Effective Online Instructional Design as Perceived by Teachers and Students in Selected Private Colleges and Universities, tesis doctoral, Instituto Adventista Internacional de Estudios Avanzados, 2009.
  5. D. Randy Garrison y T. Anderson, E-learning in the 21st Century (London: RoutledgeFalmer, 2003), 4.
  6. Ibíd.
  7. Don C. Roy, What Is the Relationship Between Community and Learning? Módulo 6: “What Is Community? Faith Integration Modules” (2002). Red Adventista de Aprendizaje Virtual. Visitado el 28 de diciembre de 2008
  8. Génesis 2:18, Reina-Valera 95® © Sociedades Bíblicas Unidas, 1995. Usada con autorización. Todos los derechos reservados.
  9. Peter Berger, según lo cita Roy, What Is the Relationship Between Community and Learning? Módulo 6: “What Is community? Faith Integration Modules”. Visitado el 28 de diciembre de 2008
  10. Elena G. White, La educación (Doral, Fl.: Asociación Publicadora Interamericana, 2009), p. 15.
  11. Don C. Roy and Shirley Freed, “Creating Learning Communities in Online Classrooms,” The Journal of Adventist Education 65:4 (Abril/Mayo 2003): 17-19.
  12. John Wesley Taylor V, “Thinking Christianly About Adventist Education.” En Warren A. Shipton, Elainie Coetzee y Raddeep Takeuchi, eds., Worldviews and Christian Education (Singapore: Trafford Publishing, 2013), 427.
  13. Damon Osborne, “Fostering Online Communities of Faith” (Capítulo 14). En HeeKap Lee, Faith-based Education That Constructs: A Creative Dialogue Between Constructivism and Faith-based Education (Eugene, Ore.: Wipf & Stock, 2010).
  14. Elena G. White, Consejos para los maestros, padres y alumnos (Mountain View, Calif.: Pacific Press Pub. Assn., 1971), 37.
  15. Gerald D. Bridges, Growing Your Faith: How to Mature in Chris (Carol Stream, Illinois: NavPress, 2004), 49.
  16. ________, Mensajes para los jóvenes (Doral, Fl.: Asociación Publicadora Interamericana, 2008): 123.