Michael E. Cafferky

Fundamentos escriturales de las disciplinas académicas:Un enfoque de temática bíblica

Por medio de sus grandes ejes temáticos, la Biblia presenta un fundamento para el aprendizaje en todas las disciplinas.1 Los ejes temáticos de la Biblia se aplican tanto en los programas de capacitación profesional como en el aprendizaje en las humanidades, las ciencias, las artes y las áreas técnico-vocacionales. El propósito de este artículo es presentar doce grandes ejes temáticos  bíblicos que brindan fundamentos escriturales relevantes al currículo en la educación adventista. Los temas presentados aquí pueden estar presentes en el currículo de todos los niveles. Entretejer esos temas con el aprendizaje también ofrece el potencial de fortalecer la manera en que se diferencia la educación adventista de todos los demás sistemas educacionales.

Este artículo está dividido en tres secciones. En primer lugar, explica de qué manera se seleccionaron temas bíblicos específicos para su consideración. En segundo, resume cada tema. En tercer lugar, brinda ejemplos de la manera en que esos temas pueden ser aplicados al proceso de enseñanza-aprendizaje.

Cómo se seleccionaron los ejes temáticos

La identificación de temas bíblicos requirió un proceso de revisión de amplias secciones de las Escrituras para buscar patrones de pensamiento relacionados con una misma área de contenidos.2 Poco a poco, con el tiempo, comenzó a surgir un patrón al estudiar las implicaciones para la enseñanza y aprendizaje. Entonces sucedió en 2012 que, mientras esperaba en un auditorio en Bloemfontein (Sudáfrica), esperando mi turno para dar una presentación sobre los fundamentos bíblicos del aprendizaje, experimenté ese momento de iluminación conceptual en el que divisé un patrón: Colectivamente, los escritores de la Biblia parecen usar temas en común al reflexionar sobre el carácter de Dios, sobre la persona y la obra del Mesías Jesucristo, y al dar pautas de conducta humana. (Véase la Figura 1).

  • El carácter de Dios. Muchas veces, se mencionan elementos del carácter de Dios en forma explícita. Otras veces, los escritores de la Biblia describen el carácter de Dios en acción. La restauración de la imagen de Dios es un renovado proceso de creación divina, pero requiere la cooperación de personas en comunidad que procuran imitar el carácter de Dios en todos los contextos de la vida.3 Además de su llamado explícito a la imitación, Pablo presenta ese proceso en “el nuevo hombre”,4 un proceso de transformación,5 que permite que la Palabra de Dios habite en nosotros6 y que Cristo manifieste su vida en nosotros.7 El proceso de renovación es descrito también de otra manera en las Escrituras: permitir que la ley, transcripción del carácter de Dios, nos restaure;8 contemplando el carácter de Dios y así ser transformados.9 Aquí me permito sostener que si la imitación del carácter de Dios es relevante para los seres humanos, tiene que ser relevante más allá del contexto social o actividades particulares. También tiene que ser ampliamente relevante para el currículo en una institución educativa.
  • La identidad de Jesucristo y su obra. La figura central de las Escrituras, indiscutiblemente, es Jesucristo. La expresión visible más clara del carácter de Dios es Jesucristo, su identidad y su obra.10 Se nos motiva a desarrollar una relación personal con él, pero la Persona con quién tenemos esa relación no es cualquier persona. Es el Dios encarnado en acción. Para desarrollar un currículo cristocéntrico, es necesario entretejer en él elementos de quién es Jesús, y lo que ha realizado. Como grupo, los temas analizados son una manera de conservar a Jesús como centro de la planificación curricular, dado que, colectivamente, revelan quién es y cuál es su misión.
  • La conducta del creyente. La teoría tiene que transformarse en acción práctica.11 Las Escrituras no tienen carencia alguna en ese sentido, aunque no se ocupan de las acciones humanas en todos los contextos sociales. Hay sin embargo temas de las Escrituras que sirven como letreros que anuncian qué dirección deberían tomar las acciones. Esos letreros, de conformidad con el carácter de Dios, pueden ser imitados en acción y relacionados con la identidad de Jesucristo.12 Es interesante que la mayoría de los temas explorados en este artículo están orientados a la acción.

Figura 1.

Gran Conflicto Justicia
Creación Rectitud
Santidad Verdad (fidelidad en acción)
Pacto Sabiduría
Shalom (una vida plena en todas sus dimensiones) Misericordia (Lealtad duradera)
Sábado Redención

Al investigar el registro bíblico y aplicar esos criterios de estudio, los temas enumerados más abajo pueden ser observados como comunes a los tres motivos temáticos.13

Más que meras palabras que aparecen cientos de veces en las Escrituras, los vocablos llevan sobre sí una carga de contenido que representa la urdimbre misma del mensaje de la Biblia. El rico significado teológico de los conceptos brinda un fundamento bíblico para el currículo.

Estos temas están cimentados en los escritos de Moisés, que se extienden y desarrollan a lo largo de la Biblia. Moisés brindó el primer contenido a las ideas, y otros escritores añadieron riqueza y matices al aplicarlos a diferentes situaciones. Los temas están presentes en las narrativas bíblicas, relatos históricos, enseñanzas, poemas, los escritos de los Salmos, los proverbios, los profetas, y la literatura apocalíptica.

Las referencias a ideas que forman parte de esos temas aparecen cientos de veces en la Biblia. Asimismo, se pueden encontrar más de 570 veces en donde los ejes temáticos aparecen juntos en grupos. La aparición de estos temas en grupos se produce en al menos 59 de los 66 libros de la Biblia. Un ejemplo de cuatro grandes temas que aparecen juntos se encuentra en Salmos 89:14, donde el rey David ofrece una descripción sucinta de la manera en que se revela el carácter de Dios en su manera de gobernar: “Justicia y derecho son el cimiento de tu trono; misericordia y verdad van delante de tu rostro”.14

En otro ejemplo, el rey Salomón conecta elementos particulares del carácter de Dios, a saber, su misericordia (en hebreo hesed) y verdad (en hebreo ‘emeth), con el éxito de un gobernante político terrenal: el rey: “La misericordia [hesed] y la verdad [‘emeth] guardan al rey, y con clemencia [hesed] se sustenta su trono” (Proverbios 20:28). En este ejemplo, Salomón usa la repetición para reforzar el punto de que la misericordia y la fidelidad son cualidades claves de un líder de primer nivel. Como se ilustra más abajo, esto tiene potencial de aplicación en una diversidad de campos de estudio.

En el Nuevo Testamento, también hallamos ejemplos de temas presentados en grupos. Aquí hay uno en el que Pablo presenta la identidad de Jesucristo en término de temas que se originan en escritores del Antiguo Testamento: “Pero por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención” (1 Corintios 1:30).

La conducta de los creyentes es presentada a lo largo de todas las Escrituras y a veces en grupos de grandes temas. Un ejemplo familiar de un grupo de temas que aparecen juntos y señalan el camino de la conducta humana se encuentra en Efesios 6:13-15: “Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo y, habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñida vuestra cintura con la verdad, vestidos con la coraza de justicia y calzados los pies con el celo por anunciar el evangelio de la paz”.

Los grandes temas considerados aquí son cápsulas que portan los mensajes centrales de la Biblia. Son relevantes para las relaciones sociales y nuestra conexión con el ambiente físico. Asumen la validez del mundo material creado, las dimensiones prácticas de la vida, y la dinámica económica de la sociedad. Se aplican a muchos emprendimientos de la vida, sean vocacionales o no.

A fin de beneficiarse de esta introducción, se insta al lector que estudie cada tema con mayor profundidad para así comprender más plenamente la rica textura de ideas que incluye cada tema. Para aquellos que no han tenido capacitación en estudios de la Biblia, esto puede resultar un desafío. Puede llevar tiempo captar las perspectivas que brindan esos temas. Debido a las muchas maneras en que los escritores bíblicos usan cada tema, los temas mismos desafían la simplificación excesiva. Parece no haber sustituto para el estudio que se requiere para llegar a estar sumergido en el pensamiento temático bíblico.

En consecuencia, y por limitaciones de espacio, lo que sigue es una descripción abreviada de cada tema. Los pasajes de las Escrituras que mencionan un tema en conexión con el carácter de Dios, la identidad de Jesucristo, y la conducta del creyente, están en una nota al pie para cada subtítulo.15 Por ello, este no es un enfoque tradicional en donde se ponen a prueba los textos bíblicos, sino más bien una colección de ejemplos en donde los mismos escritores bíblicos emplean uno o más de esos temas. (Véase la Figura 2).

Figura 2.

El gran conflicto16

En un lado del gran conflicto cósmico hallamos a Dios y su manera de actuar cuando sus criaturas están en desacuerdo con su plan para una vida próspera. En este gran conflicto, Dios es el dador de la vida y el sustentador de las comunidades. Promueve la libertad, pero no la autonomía absoluta, que llevaría al caos y a la anarquía. Desea que todos los seres humanos disfruten de una vida próspera y abundante. Dios es compasivo aun con aquellos que lo rechazan. Sana y reconcilia. Su autoridad se basa en rasgos de carácter tales como la sabiduría, la verdad, la equidad, la justicia, la misericordia y la redención. Juzga con justicia, y no brinda causa alguna para desacreditar su autoridad.

Encontramos al otro lado del conflicto a Satanás, el principal adversario de Dios. Satanás engaña y oprime. Mediante la política negativa del descrédito, sin otra causa que su propia ambición, incita cuestionamientos del carácter de Dios. Afirma con falsedad que Dios no dice la verdad, e insinúa que las órdenes de Dios son muy gravosas. Lo que nos prepara para nuestra parte en la lucha cósmica incluye varios temas presentados aquí: la verdad, la justificación, la fidelidad, el concepto de shalom, y la redención.17

La creación18

La santidad de la vida y la autoridad moral de Dios fueron establecidas en la creación. La creación es el primer evento donde los humanos fueron escogidos con el fin de ser bendición para otros. Todo lo que hacen los seres humanos para servir involucra algo que provino directamente de la mano de Cristo el Creador-Redentor. El Creador dio a la humanidad la comisión de trabajar como regentes y siervos. Mediante esa doble función, podemos ser copartícipes con Cristo para alcanzar el potencial pleno de la fecundidad de la tierra. Por ello, la tierra y sus recursos no son tan solo algo que podemos explotar para obtener ganancias; la tierra es santa, apartada para el servicio sustentador de la vida dedicado a Dios. A lo largo de la Biblia, el tema de la creación es transformado en el tema de la recreación y la restauración. Poco después de la creación, vemos que se hace necesaria la restauración. Esta restauración llega a ser uno de los objetivos del plan divino de redención y el gran objeto de la vida.19 La Biblia concluye cuando Dios crea un nuevo cielo y una nueva tierra después de las escenas finales del conflicto cósmico.

La santidad20

En las Escrituras, la santidad se refiere a un elemento fundamental del carácter de Dios. Dios está tan alejado del pecado y el mal que no puede tolerarlo. Su santidad lo lleva a actuar con justicia hacia el mal. Paradójicamente, es su santidad la que infunde su amor, traducido en acciones de gracia hacia nosotros. Es fiel y digno de confianza para cumplir sus promesas, las que también son expresiones de su santidad. El deseo de Dios de estar con su pueblo es tan grande que eso lo llevó a enviar a su Hijo Jesucristo, la expresión suprema de la santidad.

Los seres humanos no pueden por su propio poder alcanzar la pureza moral absoluta. Los humanos solo son llamados santos por su relación con Dios, que es santo.21 Por ello, todo el pueblo de Dios es santo, no porque sean moralmente puros sino porque responden al llamado divino de seguirle, de confiar en su fidelidad. La idea de santidad en las Escrituras también abarca la profundidad y la totalidad del compromiso con Dios. Se refiere a ser separado o consagrado para el servicio a Dios.22 La santidad que resulta de esta relación penetrará cada aspecto de la vida. Los creyentes tienen que trabajar, crear, enseñar, supervisar, construir, restaurar, cuidar, comprar y vender de una manera que demuestre el carácter de Dios. Esto requiere administrar el llamado a la santidad que, paradójicamente, nos separa del mundo para un servicio distintivo, pero también nos llama al mundo para el servicio.

Las relaciones de pacto23

El propósito fundamental de la relación de pacto es promover una vida de bienestar en la comunidad. Una descripción sucinta de las relaciones ideales de pacto aparece en forma de consejos llenos de gracia para disfrutar de una vida próspera, a saber, en los diez mandamientos.24 La demostración más visible del camino hacia el bienestar pleno se encuentra en Jesucristo. Las relaciones de pacto revelan el carácter de los participantes. Se establece una relación de pacto para que los participantes puedan ser de bendición para otros. Los pactos tienen como propósito nutrir las relaciones interdependientes con otros y con la comunidad en general, no solo en el presente, sino también a largo plazo. Los pactos brindan un medio mediante el cual al menos un participante puede actuar de una manera redentora cuando la relación necesita reconciliación. Una relación de pacto incluye no solo compromisos generales y vagos sino también compromisos específicos con acciones particulares. La verdadera obediencia a los mandamientos no proviene de un sentido agobiante de necesidad en cumplir con una lista arbitraria de reglas. En la Biblia, caminar en obediencia a los mandamientos es un camino de libertad hacia una vida próspera, un camino guiado por el proceso de restauración y que recibe el poder del Espíritu de Dios.

El concepto de shalom (La vida plena en todas sus dimensiones)25

En las traducciones de la Biblia, este tema suele ser expresado mediante las palabras paz, bienestar, y otros términos similares. El plan de Dios para los seres humanos al momento de la creación fue que experimentaran un bienestar pleno en todas sus dimensiones: una relación estrecha con él, una armonía social con los demás, salud física y mental, así como también prosperidad y paz internacional para toda la comunidad. Esto significa vivir no solo para servir intereses propios sino también para servir los intereses de otros. Esta experiencia llegó a ser llamada shalom (paz). Después del pecado, los principios del pacto incluidos en los diez mandamientos son la prescripción divina para saber cómo caminar con Dios y nuestro prójimo por el sendero que lleva hasta shalom.26 La ley es profética con respecto a las promesas divinas de bienestar. Más de un escritor de la Biblia nos insta a la búsqueda de bendiciones de shalom que viene de Dios.27 Los seguidores de Dios son llamados a extender las bendiciones de shalom a los demás. Es sirviendo a otros que las bendiciones recaen sobre nosotros. Aún cuando una persona o una organización no pueda crear el bienestar para toda la comunidad, una persona puede crear el sabor de shalom para algunos.

El sábado28

El sábado no es tan solo una doctrina. El sábado es el pináculo de las relaciones de pacto en la Biblia. El sábado semanal ofrece un sabor de shalom a todos los que lo guardan. El sábado es un breve retorno semanal a una existencia similar a la del Edén. Cuando el Edén fue afectado por el pecado, se reveló el potencial oculto del sábado: el de pasar tiempo con Dios y dejar de lado las cargas de la búsqueda económica. El sábado permite que los seres humanos renuncien continuamente a la autonomía humana y reconozcan el señorío de Dios sobre nuestra vida. El sábado semanal es inseparable e interdependiente del trabajo y la búsqueda de shalom. Uno hasta podría llegar a decir que el sábado puede perder algo de su significado si no se trabaja los otros seis días. El trabajo pierde algo de su significado cuando aquello que da significado al sábado es ignorado o rechazado. En consecuencia, somos llamados a fomentar tanto el trabajo para sustentar la vida humana como a contentarnos con la fidelidad de Dios. Doquiera que vamos, llevamos con nosotros los principios del sábado.

El sábado tiene que ver en primer lugar con vivir en una relación con Dios, descansando de nuestra tarea diaria de ser colaborador con Dios en el apoyo mutuo. Requiere descansar en el gozo de los grandes dones divinos en la creación y redención, y descansar en la fidelidad de Dios en Cristo en favor nuestro, lo que es suficiente para la salvación. El sábado también implica descansar en la esperanza que un día el shalom del Edén será restaurado en la consumación de la historia bíblica.

La justicia29

A menudo reducimos la idea de justicia a una cuestión de juego limpio. La idea de justicia del relato del Gran Conflicto es más amplia y abarca todos los aspectos de responsabilidades con nuestros prójimos y Dios. En la Biblia, toda vez que una persona cumple con sus obligaciones, esa persona se está comportando justamente. La justicia consiste en acciones que una persona lleva a cabo para respetar los derechos de los demás. Buscamos juntos las relaciones de pacto, requiriendo que las personas con autoridad traten con equidad a los que están bajo su autoridad.

Aun se debía hacer participar a los extranjeros de los beneficios de la justicia.

En la Biblia, la justicia constituye un sistema activo de distribución. No solo es el ámbito del sistema judicial oficial, sino que la justicia tiene que estar presente en todo el territorio. Tiene que fluir desde los que tienen gran autoridad a los que no tienen tanta, y continuar como una corriente que da vida hasta llegar a los más vulnerables y necesitados. La justicia tiene que nutrir a todos los integrantes de la comunidad, incluidos los enemigos y los extranjeros. Todos los seguidores de Dios son llamados a contribuir con la justicia en los grupos sociales con los cuales interactúan. Tenemos que usar la tecnología de maneras que fomenten la justicia, en lugar de aprovecharnos de los demás. Los fieles intervienen con valor para corregir las injusticias.

La rectitud30

Ya debería quedar en evidencia cómo estos temas se superponen. Cada uno presenta una faceta diferente de una unidad de pensamiento en la Biblia. En consecuencia, el tema de la rectitud a veces está entremezclado y es usado como sinónimo de otros temas tales como la justicia, la misericordia y la redención. Rectitud significa ser recto y firme, y no débil.31 Dios es la fuente de la rectitud. Los seres humanos son llamados a imitar la conducta de Dios en la comunidad. Las acciones de Dios demuestran que él es fiel a sus promesas; esas acciones son su norma de rectitud. Las conductas, sean rectas o inicuas, son evaluadas por la comunidad de fe por medio de los diez mandamientos. Las acciones que promueven la justicia son rectas. Aunque los seres humanos son llamados a comportarse con rectitud entre sí, la verdadera rectitud es una acción que es un don de Dios.

La verdad (fidelidad en acción)32

A nivel superficial, pensamos que la “verdad” significa decir la verdad en lugar de actuar con engaño, o abrazar lo correcto en lugar de falsas doctrinas. Sin embargo, la idea bíblica de verdad no se limita a la búsqueda de una idea abstracta de la veracidad de la información, las creencias correctas o la integridad del lenguaje.33 La verdad también incluye un significado más profundo, que es importante en cada disciplina académica. El concepto de verdad de la Biblia significa fidelidad de acción en una relación. La verdad significa que existe una correspondencia estrecha entre nuestras acciones y lo que otros esperan de nosotros a la luz de los principios del pacto cuando somos probados por el tiempo y las circunstancias. En otras palabras, la verdad significa que somos lo que decimos ser: fieles en las relaciones del pacto.34

En términos contemporáneos, la verdad incluye vivir una vida digna de confianza y sin hipocresía. La verdad significa garantizar que todas nuestras acciones tengan una confiabilidad duradera, y nuestras acciones son un indicador confiable de cuál es nuestra posición en relación con el carácter de Dios. En esencia, contribuir al progreso de la verdad significa impulsar la causa de fidelidad a los compromisos en la comunidad o relacionados con ella.

La sabiduría35

La sabiduría significa ser firme y estar bien fundamentado, primero en la fidelidad a Dios y segundo llevar la vida celebrando todo el bien que Dios nos ha dado, y buscar todo lo que contribuye al verdadero shalom. La sabiduría es mediadora de las bendiciones divinas del shalom. Dado que el shalom está diseñado como una experiencia en comunidad, la sabiduría debe ser compartida. Incluye el aprendizaje en comunidad durante toda la vida.

La dimensión del conocimiento práctico que tiene la sabiduría no puede ser entendida aparte de su relación con el pacto y la redención. Los seres humanos en sí mismos tienen una capacidad limitada de obtener verdadera sabiduría de por vida. La sabiduría, al igual que el shalom, abarca todas las dimensiones de la vida que anticipan las relaciones de pacto. La sabiduría es la capacidad de considerar algo con diligencia o de cerca para así obtener nuevas perspectivas. El sabio se vuelve adepto a tratar con todas las cosas materiales no por causa de sí mismas sino por causa de buscar el shalom. Muy relacionada con la sabiduría es la idea de una discreción cuidadosa al aplicar los conocimientos a la vida diaria. La prudencia, que está emparentada con la sabiduría, es también un concepto de acción. La prudencia es, entre otras cosas, la capacidad de ser mal interpretado, una dimensión importante en la búsqueda del shalom.

La misericordia (Lealtad duradera)36

¿De qué vale una relación con otros si el énfasis principal se encuentra en seguir reglas arbitrarias? A la larga, no mucho. Sin esa misericordia, las relaciones de pacto se desintegrarían.

Al igual que un diamante finamente pulido, esa misericordia posee muchas facetas. No podemos limitar la idea bíblica de amor a solo un sentimiento de afecto hacia otra persona. Aunque hay numerosas evidencias en la Biblia de que Dios se compadece de los seres humanos, la idea central de esa misericordia bíblica es una lealtad duradera, un vínculo de afinidad que es más sólido que cualquier otra conexión. Al igual que el tema de la verdad, esa misericordia fiel es un término que designa una acción. Mostramos la lealtad en acción. Cuando David observó la acción de Dios hacia su pueblo, exclamó que toda la tierra estaba llena de su misericordia duradera. Una razón por la cual la tierra está llena de la misericordia de Dios es que se permite que la justicia avance en medio de la comunidad. Si deseamos profundamente la experiencia de shalom, buscaremos la lealtad duradera en nuestras relaciones.37

La redención38

La redención en la historia bíblica implica actuar en base a este vínculo de lealtad como aquel pariente que se ocupa de volver a adquirir, liberar, rescatar o salvar.39 Mediante sus acciones de redención, Dios brindó un medio de reconciliación y transformación. La transformación solo es posible por medio de la fidelidad y el poder de Dios. Al actuar como Redentor, Dios se acercó a los que necesitaban una relación restaurada. Da, alienta y motiva, pero no obliga. La redención que logró Jesús no se limita solo al perdón espiritual de los pecados, sino que incluye también a la tierra misma.40  Ultimadamente, la redención abarca el proceso (y el resultado) de restaurar completamente todas las dimensiones de shalom en una tierra nueva. En nuestra esfera, somos comisionados para ser agentes de redención al mostrar el poder de Dios en nuestra vida mediante acciones y al compartir con otros el evangelio.

Aunque cada eje temático puede ser comprendido individualmente, la comprensión plena de cada uno requiere la comprensión de todos los demás. Los temas de las Escrituras se presentan interrelacionados, entretejidos e interdependientes. El pacto está interrelacionado con la misericordia, la verdad, la sabiduría y la shalom. En la sabiduría, vemos una conexión estrecha con el pacto. La justicia está conectada con shalom, pacto y misericordia. En el sábado y la creación hallamos elementos de shalom. El tema del gran conflicto se entrelaza con los demás ejes temáticos. Cada uno merece una exploración completa de su riqueza para ver de qué manera podría ser útil en una parte específica del currículo.

Uso de los ejes temáticos en el aula

Los temas bíblicos son una fuente válida para el diseño curricular en un programa educacional que busque estar fundado en las Escrituras. La siguiente sección del artículo brinda una serie de ejemplos de la manera en que pueden entretejerse temas bíblicos mediante todos los elementos tradicionales del currículo, lo que incluye objetivos de aprendizaje, contenido de la asignatura, métodos de enseñanza-aprendizaje, y evaluación.

• Objetivos de aprendizaje. La incorporación de un tema bíblico como uno de los objetivos del aprendizaje puede ser un lugar natural de inicio al momento de considerar los temas bíblicos como fundamento del aprendizaje. Por ejemplo, el tema bíblico de la fidelidad (que a veces en la Biblia se traduce como “verdad”) puede ser incorporado en el siguiente objetivo de aprendizaje en una cátedra o asignatura de literatura: “Los estudiantes describirán de qué manera comprenden la significación de ____________ (identifique el tema bíblico) en la experiencia de vida que aparece representada en obras seleccionadas de literatura”. Tal objetivo de aprendizaje puede ser implementado en diversos niveles: desde una unidad de estudio, asignatura, o año, aplicaciones a mayor escala, esparcidas a lo largo de múltiples años, durante toda la carrera.

Con este objetivo de aprendizaje como guía del proceso de enseñanza-aprendizaje, los estudiantes y los docentes pueden explorar en colaboración múltiples pasajes de las Escrituras en los que el concepto de verdad ocupa un lugar central. Con el tiempo, pueden recolectar y sintetizar su aprendizaje sobre un tema como un aspecto del carácter de Dios, como un elemento clave de la obra de Jesucristo, y como una verdad eterna; pueden entonces discutir de qué manera estos temas, una vez implementados, fomentan una vida exitosa en comunidad. Cuando surgen dificultades con la implementación práctica del concepto, esto brindará a los estudiantes e instructores una oportunidad de desarrollar cuidadosas habilidades de pensamiento.

• Contenidos de cada cátedra. No hay tiempo suficiente para enseñar todo lo posible en todas las asignaturas relevantes para cada nivel y carrera. Como docentes, solemos buscar soluciones intermedias a la hora de seleccionar contenidos para lograr los objetivos de aprendizaje. Varias preguntas que ayudarán a que el instructor identifique la base de la asignatura son: ¿Qué temas bíblicos son importantes en el contexto de lo que están aprendiendo mis estudiantes? ¿Qué contenidos, de ser incorporados, pueden hacer las veces de puente natural para ayudar a que los estudiantes establezcan su aprendizaje en un fundamento bíblico? ¿Qué contenidos, considerados importantes por los expertos del campo, necesitan ser revisados a la luz de uno o más temas bíblicos?

Por ejemplo, en un programa de ciencias empresariales donde se enseña economía aplicada, la perspectiva secular dominante necesita ser explorada en el contexto de una cosmovisión bíblica: ¿es apropiado que una compañía exista con el propósito constante de maximizar su valor económico para beneficiar a los accionistas? Para el instructor que desea ofrecer un fundamento bíblico a sus estudiantes, la perspectiva tradicional egoísta de las finanzas puede ser contrastada con los temas bíblicos de shalom, verdad, pacto, sabiduría y otros valores. El instructor puede llevar a los estudiantes a una discusión sobre las complejidades éticas, legales y sociales, los objetivos en pugna que existen cuando las necesidades de los accionistas y las necesidades de otros son consideradas a la luz de los principios bíblicos para una comunidad próspera.

El propósito más abarcante de un campo de estudio o una profesión puede ser explorado desde el punto de vista de uno o varios temas bíblicos. Los docentes y los estudiantes tienen de esta manera la oportunidad de explorar las implicaciones de los temas para una diversidad de actividades vocacionales. Por ejemplo, el tema de la sabiduría tiene una aplicación potencial en cuanto al propósito de las artes, las ciencias, las humanidades y las profesiones. El propósito de una profesión puede ser visto como parte de una institución social que asume la responsabilidad de reunir y preservar la sabiduría disponible que contribuye a relaciones fidedignas y leales. En tanto que una profesión contribuya a la fidelidad y la lealtad, también fomenta la prosperidad de la humanidad.

La Biblia no es una enciclopedia de conocimiento de todas las disciplinas académicas. Es difícil enseñar contenidos contemporáneos directamente de las Escrituras en algunas asignaturas tales como matemáticas, bioquímica, física y trabajo social, entre otras. Sin embargo, se pueden usar temas bíblicos como marcos profundos dentro de los cuales es posible comprender el significado del contenido específico para cada disciplina.

Por ejemplo, es posible hablar de los cinco sentidos (el oído, la vista, el tacto, el olfato y el gusto) de manera más amplia que como suelen ser tratados en una clase de anatomía y fisiología. La mano y el ojo humanos, cada uno una maravilla de la creación, son funcionales primordialmente en un contexto social. Cada uno tiene el potencial de alimentar las relaciones de pacto, o de contribuir de otras maneras con una vida próspera.

En consecuencia, ocuparse de la naturaleza de las relaciones de pacto desde un punto de vista bíblico y de cómo la anatomía humana está diseñada para trabajar con el plan de Dios para la prosperidad ofrece al estudiante un fundamento profundo para estudiar los elementos técnicos del cuerpo humano. Los seres humanos fueron diseñados por Dios para contribuir juntos para alcanzar la prosperidad. Cimentar los contenidos de la clase en la perspectiva bíblica ofrece una oportunidad natural para la adoración explícita al Creador en el contexto de un curso de ciencias de la vida.

En algunos casos puede hacerse una aplicación directa de los ricos conceptos arraigados en los temas bíblicos. Los temas de la lealtad y la fidelidad ofrecen una oportunidad de explorar con los estudiantes por qué son tan importantes para el trabajo de un gerente, contador, médico, maestro de nivel primario, enfermero, electricista, terapeuta, piloto, investigador, y decenas de otras vocaciones. El juicio reflexivo y el pensamiento concienzudo pueden ser mejorados si los estudiantes y el docente exploran diversas maneras en que los líderes expresan la lealtad y la fidelidad, así como las tensiones que enfrentan los líderes cuando hay en juego múltiples lealtades, o cuando surgen contingencias que dificultan ser fiel a las promesas hechas. Uno de los lugares más obvios para la aplicación directa de temas bíblicos se encuentra en la consideración de la conducta ética relacionada con un campo de estudio o servicio profesional particular, para cuyo ingreso se estén preparando los estudiantes.

• Métodos de enseñanza-aprendizaje. El aprendizaje puede ser promovido por medio del uso de temas de la Escritura (y en algunos casos, las narrativas en las que estos se encuentran) como ejemplos de contenidos de la clase. Se puede pedir a los estudiantes que piensen en historias bíblicas que a primera vista ilustran un elemento del contenido de la clase.

Otro uso de los temas bíblicos es ayudar a que los estudiantes obtengan una comprensión más profunda de la persona y obra de Jesucristo, lo que puede resultar en un compromiso más profundo y, quizá, un estilo de vida más consecuente. Por ejemplo, podemos ver la sabiduría de Jesús al responder las preguntas capciosas que le hicieron los escribas y fariseos, y aprender a partir de esas lecciones para manejar nuestras propias relaciones con otras personas. Sin embargo, en un nivel más profundo, comprender la sutileza del concepto bíblico de sabiduría (cuando consideramos sus muchos usos por parte de diversos escritores bíblicos) puede llevarnos a adorar ya sin reservas a Jesucristo, quien encarna la Sabiduría de Dios en las maneras particulares en que él diseñó la creación, la riqueza de la sabiduría de Dios en el diseño de los diez mandamientos, que contribuyen a una vida próspera, y la misericordia abarcadora de Dios al enviar a Jesucristo para ser el cumplimiento del gran plan de salvación.

Cuando el significado profundo de un tema bíblico surge en la clase y este señala en forma obvia hacia la obra de Jesucristo, puede provocar momentos de adoración corporativa. Si se hace en múltiples ocasiones a lo largo de una asignatura y entonces se esparce por el plan de estudios de una determinada carrera, los estudiantes entenderán que la adoración no está limitada a las actividades religiosas que se llevan a cabo en una iglesia, sino más bien en algo que puede experimentarse durante toda la vida de la persona.

Las experiencias de aprendizaje pueden incorporar los temas bíblicos de diversas maneras. El docente podría dirigir discusiones o debates donde el énfasis está dado en una verdad eterna que figura en un tema bíblico determinado. Los estudiantes pueden escribir un trabajo de reflexión personal en el cual consideran las implicaciones personales tanto del contenido del curso como de la esencia de un tema bíblico para su vida en un contexto específico. Una tarea así puede pedir a los estudiantes que reflexionen sobre las implicaciones de uno de los temas para la sociedad en general, o brindar ejemplos de la manera en que un tema bíblico en particular funciona dentro de una determinada profesión o cualquier otra actividad humana relevante para la clase. Cuando se asignan casos integradores para ayudar a que los estudiantes reúnan una variedad de perspectivas sobre una situación del mundo real, se pueden incorporar a la discusión uno o más temas bíblicos para ayudarlos a explorar cómo se vive la fe en el contexto de ese caso en particular.

• Evaluación. Mediante la evaluación, señalamos a los estudiantes qué es lo más importante. Si la perspectiva bíblica queda fuera de la evaluación, ¿qué señal se está dando? La evaluación vincula los objetivos de aprendizaje en un todo, el contenido del curso y las actividades de enseñanza-aprendizaje. Por ejemplo, por medio de un dispositivo de evaluación de objetivos, el docente puede evaluar cuán bien entienden los estudiantes el contenido de uno o más temas bíblicos relevantes para la asignatura en particular. O se puede pedir a los estudiantes que describan la significación de un tema en particular en términos del contenido de la clase. En algunos casos, la evaluación del compromiso personal con las ideas centrales que forman parte de uno o más temas bíblicos podría resultar una evaluación apropiada de un objetivo de aprendizaje afectivo. O en un ensayo o trabajo semestral, el docente puede evaluar la capacidad que tienen los estudiantes de sintetizar pensamientos complejos relacionados con una o más verdades eternas relevantes para las grandes preguntas en el campo de estudio.

En la medida en   que el pensamiento de las Escrituras sature la mente de los administradores, los docentes y los estudiantes, este contribuirá a la enseñanza y proceso del aprendizaje. Estos temas pueden conformar la base de una filosofía personal de enseñanza y aprendizaje, permitiendo que el docente, el estudiante o el administrador moldee una cosmovisión personal por medio de un tapiz de temas bíblicos.

La utilidad de los temas bíblicos no se limita a una respuesta a preguntas teóricas. Estos temas pueden elevar los pensamientos y emociones, liberar la imaginación, y mejorar el pensamiento crítico. Muchos de los temas son orientados a la acción, lo que brinda al investigador la oportunidad de explorar sus implicaciones para la conducta ética. Los temas también pueden resultar útiles para evaluar teorías contemporáneas y moldear una agenda de investigación.

Pensamientos adicionales que considerar al aplicar los temas

Desde un punto de vista educacional, estos temas se aplican colectivamente a una variedad de disciplinas académicas e iniciativas educativas. Aún uno solo de estos temas sea usado como fundamento del plan de estudios, el docente puede tener la seguridad de que está arraigado en el carácter de Dios y en la identidad de Jesucristo, además de tener implicaciones directas para nuestra conducta. Estos temas parecen ser relevantes para las actividades curriculares, cocurriculares y extracurriculares. Son relevantes para la enseñanza en el aula, las tareas de los estudiantes, las pasantías, los clubes y organizaciones estudiantiles, el empleo estudiantil en el campus, y los viajes de estudio. Son relevantes para el trabajo de las Juntas Directivas y los equipos administrativos encargados de la supervisión. Pueden abarcar el centro mismo de la cosmovisión bíblica para cualquier profesión o emprendimiento humano.

Un tema en particular podría no ser aplicable a una asignatura en particular o nivel; sin embargo, en conjunto, son ampliamente útiles. Asimismo, la riqueza de algunos de esos temas puede no ser tan accesible desde el punto intelectual a los estudiantes más jóvenes, en comparación con los estudiantes de posgrado. Sin embargo, es posible enseñar la idea de lealtad a los estudiantes del primer año tan fácilmente como enseñarla a los estudiantes de secundario o terciario. En el posgrado, se pueden explorar de manera más apropiada los matices más profundos de pensamiento y aplicación de lo que significa la lealtad en relaciones complejas, dado que es más probable que los estudiantes estén listos para ese tipo de diálogo.

Conclusión

La revisión de los planes de estudio educacionales por medio del uso de estos y otros temas bíblicos contribuye al gran objetivo de la educación: la restauración de la imagen de Dios en los seres humanos.41 Ya sea de manera integrada a las múltiples asignaturas del plan de estudio de una escuela primaria, en un programa de grado, o en múltiples años de estudio en una disciplina específica, los estudiantes y también el personal docente aprenderán a ver las profundas implicaciones de los temas. Cuanto más estos temas lleguen a formar parte del plan de estudios, más poder tendrán.

Hay prácticamente suficientes temas bíblicos para compartir a lo largo de todo el plan de estudio y en todos los niveles. A medida que los docentes sean cautivados por el significado de los temas y el pensamiento más profundo que cada uno representa, podrán hallar nuevas energías con las cuales aproximarse al desarrollo de un fundamento bíblico. El gran objetivo de la educación no termina al graduarse con un título de grado o de posgrado. A medida que los estudiantes y el personal docente interactúen con estos temas como parte de sus estudios formales, estarán estableciendo los cimientos de toda una vida de experiencias de aprendizaje arraigadas en las Escrituras.


Este artículo ha pasado por la revisión de pares.

Michael E. Cafferky

Michael E. Cafferky, M.Div., M.P.H., D.B.A., es profesor de Ciencias de Gestión y Ciencias Empresariales de la Universidad Adventista Southern en Collegedale (Tennessee, Estados Unidos), donde ha enseñado durante trece años. Cafferky posee más de veinte años de experiencia en la industria de salud, donde ha ocupado cargos medios y superiores de administración, como por ejemplo Director, Gerente de Operaciones, Gerente Financiero y Gerente General interino. Completó un doctorado en Administración de Empresas de la Universidad de Anderson, Escuela de Ciencias Empresariales Falls, en Anderson (Indiana, Estados Unidos). Durante el primer semestre de 2011, como parte de su año sabático, pasó cinco semanas en la Universidad de Cambridge, en Cambridge (Inglaterra), donde estudió temas de la fe y las ciencias empresariales. Es autor de cientos de artículos y seis libros, que incluyen Business Ethics in Biblical Perspective: A Comprehensive Intro­duction [Ética empresarial con una perspectiva bíblica: Una introducción abarcadora] (Westmont, Ill.: InterVarsity Press, 2015).

NOTAS Y REFERENCIAS

  1. El presente artículo afirma que los temas presentados aquí se encuentran entre los grandes y nobles temas de las Escrituras. Otros temas también resultan útiles. En relación con los temas de las Escrituras, Elena de White dice: “Los temas tratados en la Palabra de Dios, la sencillez dignificada de sus declaraciones, los nobles temas que presenta a la mente, desarrollan las facultades en el hombre en una forma en que no podrían ser desarrolladas de otra manera. En la Biblia se abre delante de la imaginación un campo ilimitado. El estudiante saldrá de una contemplación de sus grandes temas, de la asociación con sus elevadas imágenes, más puro y elevado en pensamiento y sentimiento” (Consejos para la iglesia, p. 159).
  2. Economía aplicada y negocios. Además de estudios de términos, estudios de conceptos, estudio de narrativas bíblicas y muchos pasajes, el autor también leyó publicaciones bíblicas eruditas relacionadas con los temas bíblicos que surgieron. Ese estudio añadió una profundidad de comprensión a los marcos conceptuales encarnados en esos temas.
  3. Efesios 5:1.
  4. Efesios 4:24-32; Colosenses 3:10.
  5. 2 Corintios 3:18.
  6. Colosenses 3:16.
  7. Gálatas 2:20; Filipenses 1:20.
  8. Deuteronomio 6:6; Salmos 19:7.
  9. Hebreos 12:2.
  10. Juan 12:45; 14:9; Colosenses 1:15; Hebreos 1:3; 1 Juan 5:20.
  11. Mateo 7:21; Lucas 6:46; 11:28; Colosenses 3:17; Santiago 1:22; 4:17.
  12. El autor también ha hallado evidencias textuales que de una u otra manera apoyan la afirmación de que con excepción de uno (el sábado) todos los temas son asociados con el Espíritu Santo.
  13. Estos no son los únicos temas de las Escrituras que resultan relevantes para la enseñanza y el aprendizaje. Parecen ser temas amplios que abarcan a muchos otros.
  14. A menos que se exprese lo contrario, todos los pasajes de las Escrituras han sido extraídos de La Santa Biblia, Nueva Versión Internacional® NVI® Copyright © 1986, 1999, 2015 de Biblica, Inc.® Usada con autorización. Todos los derechos reservados.
  15. El autor reconoce que hay un conjunto de estudios escriturales y teológicos que apoyan cada uno de los temas presentados. El propósito de este artículo no es proveer una revisión bibliográfica exhaustiva, sino más bien presentar evidencias directas en el registro bíblico de la presencia de esos temas mencionados en la Biblia desde el punto de vista del carácter de Dios, la identidad de Jesucristo y la conducta del cristiano. Puede hallarse un resumen de algunas de esas publicaciones eruditas en varias obras que se incluyen en las notas al pie del libro del autor, según se detalla a continuación: Michael E. Cafferky, Business Ethics in Biblical Perspective: A Comprehensive Introduction (Downers Grove, Ill.: InterVarsity Press, 2015).
  16. Ejemplos de apoyo bíblico a este tema: Jesucristo y su obra: Génesis 3:15; Mateo 10:1; 13:37-39; Marcos 3:14, 15; Juan 12:31, 32; 16:8-11; 1 Juan 3:8; El carácter de Dios: Éxodo 34:6, 7; Efesios 3:8-11; Colosenses 1:15-20; 1 Pedro 1:18-21; Apocalipsis 16:7; 19:11; La conducta del creyente: 1 Corintios 4:9; 2 Corintios 10:4, 5; Efesios 6:12-17; 1 Tesalonicenses 5:4-8; 1 Pedro 5:8, 9; 1 Juan 3:10-14; Apocalipsis 14:12.
  17. Efesios 6:12-17.
  18. Ejemplos de apoyo bíblico a este tema: Jesucristo y su obra: Juan 1:3; Hebreos 1:1, 2; Apocalipsis 4:11; El carácter de Dios: Salmos 19:1-6; 104:24; Juan 1:3; Hechos 17:24-26; Romanos 1:18-20; La conducta del creyente: Génesis 1:26-28; 2:15; Salmos 8:3-6; 1 Corintios 3:9; 2 Corintios 3:18; 5:17; Efesios 2:10; Colosenses 3:10; 1 Timoteo 4:4.
  19. Elena de White, La educación, pp. 15, 16.
  20. Ejemplos de apoyo bíblico a este tema: Jesucristo y su obra: Isaías 53:9; Lucas 1:35; Hechos 3:14; 4:27; Romanos 1:4; 2 Corintios 5:21; 1 Pedro 1:18, 19; 2:21, 22; Hebreos 7:26; 1 Juan 3:5; El carácter de Dios: Éxodo 15:11; 1 Samuel 2:2; Salmos 77:13; 89:18; Isaías 5:16; 43:15; Juan 17:11; Apocalipsis 15:4; La conducta del creyente: Deuteronomio 28:9; Salmos 15:1-5; 34:14; Proverbios 9:10; 1 Pedro 3:11; 2 Timoteo 2:22; Efesios 1:4; 1 Pedro 1:15, 16; 2:21, 22; 2 Pedro 3:11.
  21. Levítico 20:26; Deuteronomio 7:6; 14:2; 26:19.
  22. Levítico 18:3; 20:26; Números 23:9.
  23. Ejemplos de apoyo bíblico a este tema: Jesucristo y su obra: Deuteronomio 4:13; Mateo 22:36-40; Juan 17:2; Malaquías 3:1; El carácter de Dios: Deuteronomio 7:9; Salmos 111:9; 119:142; Isaías 54:10; Jeremías 32:40; La conducta del creyente: Deuteronomio 6:6; 7:9; Salmos 19:7; Jeremías 31:33; 2 Corintios 3:4-6; Gálatas 5:14; Hebreos 10:16; Apocalipsis 14:12.
  24. Éxodo 20:1-17; Deuteronomio 5:1-22. Las Escrituras resumen los diez mandamientos en otros lugares: Salmos 15, Isaías 33:14, 15; 56:1, Miqueas 6:8; Mateo 5-7; 22:37-40; Marcos 10:19, Lucas 18:20, Romanos 13:8-10.
  25. Ejemplos de apoyo bíblico a este tema: Jesucristo y su obra: Isaías 9:6, 7; 53:5; Lucas 1:79; 2:14; Romanos 5:1; Efesios 2:14; Colosenses 1:20; El carácter de God: Salmos 35:27; Isaías 54:10; Ezequiel 37:26; Romanos 16:20; 2 Corintios 13:11; Hebreos 13:20; Apocalipsis 6:4; La conducta del creyente: Salmos 29:11; 34:14; Proverbios 16:7; Isaías 48:18; Jeremías 29:7; Romanos 14:17; 2 Corintios 13:11; Colosenses 3:15; Gálatas 5:22; Filipenses 4:7; 1 Tesalonicenses 5:23; 2 Timoteo 2:22; 1 Pedro 3:11, 14.
  26. Salmos 1:1-3; 34:6-10; 85:9-13; 119:1; Romanos 8:4; 2 Juan 1:6.
  27. Salmos 34:14; 122:6; Isaías 32:17; Romanos 6:12-14; 2 Corintios 13:11; Gálatas 5:22; Filipenses 4:7; 1 Tesalonicenses 5:23; 2 Timoteo 2:22; 1 Pedro 3:11.
  28. Ejemplos de apoyo bíblico a este tema: Jesucristo y su obra: Marcos 2:27, 28; El carácter de Dios: Génesis 2:3; Éxodo 20:8-11; Deuteronomio 5:12-15; La conducta del creyente: Éxodo 20:8-11; 31:13-17; Marcos 2:27, 28.
  29. Ejemplos de apoyo bíblico a este tema: Jesucristo y su obra: Salmos 89:14; Isaías 9:6, 7; Jeremías 23:5; Zacarías 9:9; Mateo 12:14-21; El carácter de Dios: Génesis 18:25; Deuteronomio 10:18; 32:41; Salmos 19:9; 33:5; 89:14; Proverbios 16:11; Isaías 5:16; La conducta del creyente: Deuteronomio 16:18-20; Salmos 25:9; 82:3, 4; 106:3; Proverbios 2:6-9; 8:20, 21; 21:3; Eclesiastés 5:8; Isaías 10:1, 2; Amós 5:24.
  30. Ejemplos de apoyo bíblico a este tema: Jesucristo y su obra: Salmos 89:14; Jeremías 23:5; 1 Corintios 1:30; Romanos 1:16, 17; El carácter de Dios: Salmos 7:9; 19:9; 33:5; 145:17; Isaías 5:16; 9:6, 7; Romanos 3:21-26; 2 Pedro 3:13; La conducta del creyente: Salmos 15:1, 2; 106:3; Ezequiel 45:10; Mateo 6:33; Romanos 3:21-26; 14:17; 2 Corintios 5:21; Efesios 6:12-17; 2 Timoteo 2:22; 1 Juan 3:10-14.
  31. Éxodo 9:27; Deuteronomio 32:3, 4; Salmos 15; 24; 31:1; 36:10; 37; 40:10; 71:2; 88:10; 89:14; 112; 145:17; Isaías 46:13; 51:5-8; Jeremías 9:24; Mateo 5:20; 6:1; Lucas 1:6; 23:47; Juan 16:8-10; 1 Corintios 1:30; 1 Pedro 3:10-12.
  32. Ejemplos de apoyo bíblico a este tema: Jesucristo y su obra: 1 Reyes 2:4; Juan 1:14, 17; 14:6; 2 Corintios 13:8; Efesios 4:21; 1 Juan 1:6; 2 Pedro 2:1-3; El carácter de Dios: Éxodo 34:6; Salmos 19:9; 57:10; 86:15; 89:14; 111:7, 8; 117:2; 119:142; La conducta del creyente: Salmos 15:1, 2; 51:6; Proverbios 3:3; 23:23; Juan 16:13; 17:17; Gálatas 5:22; 1 Juan 1:6; 5:20; 3  Juan 1:8.
  33. Génesis 42:16; Éxodo 18:21; Josué 24:14; 1 Samuel 12:24; 1 Reyes 22:16; Proverbios 3:3.
  34. Proverbios 20:6. Cuando el profeta Zacarías predijo el cumplimiento de todas las esperanzas y sueños de la obra de Dios al traer shalom, describió la experiencia como verdad. Véase Zacarías 8:3-19.
  35. Ejemplos de apoyo bíblico a este tema: Jesucristo y su obra: 1 Corintios 1:24, 30; Proverbios 8:22-30; Lucas 2:40, 52; Colosenses 2:3; El carácter de Dios: Salmos 104:24; Proverbios 2:6-9; 1 Corintios 1:24; Efesios 3:8-11; La conducta del creyente: Salmos 19:7; 51:6; Proverbios 3:13; 23:23; Jeremías 9:23, 24; Romanos 12:16; Colosenses 1:28; Apocalipsis 13:18.
  36. Ejemplos de apoyo bíblico a este tema: Jesucristo y su obra: Salmos 33:5; 89:14; Juan 1:14; 15:13; Romanos 8:39; Efesios 5:2; El carácter de Dios: Éxodo 34:6; Deuteronomio 7:9; Salmos 89:14; 86:15; 117:2; 2 Corintios 13:11; 1 Juan 4:8-10; La conducta del creyente: Miqueas 6:8;  Juan 13:35; 1 Corintios 13:13; Gálatas 5:14, 22; Colosenses 3:14; 2 Timoteo 2:22; 1 Juan 3:10-14.
  37. Proverbios 3:3; Oseas 12:6; Miqueas 6:8; Zacarías 7:9.
  38. Ejemplos de apoyo bíblico a este tema: Jesucristo y su obra: Marcos 10:45; Romanos 3:24; 5:10, 11; 8:29; 1 Corintios 1:30; 2 Corintios 5:19; Gálatas 3:13; Efesios 1:7; 2:16; 3:8-11; Colosenses 1:20; 1 Pedro 1:18-21; Hebreos 9:12; El carácter de Dios: Job 19:25; Salmos 7:10; 18:2; 34:18; 111:9; 79:9; Isaías 45:15; 48:17; Jeremías 50:34; Habacuc 3:18; Efesios 1:13, 14; Tito 3:4, 5; La conducta del creyente: Isaías 1:27; Hechos 4:12; 1 Corintios 6:20; 2 Corintios 5:18-20; Efesios 6:12-17; 1 Pedro 1:18-21.
  39. Éxodo 6:6; Levítico 25:48, 49; 2 Samuel 4:9; Rut 3:13; Job 6:23; Salmos 25:22; 31:5; 69:18; 72:14; 111:9; 119:154; 130:3; Lamentaciones 3:58; Lucas 1:68; Romanos 3:24; Gálatas 4:5; Tito 2:14.
  40. Romanos 8:19-22.
  41. White, La educación, p. 113.